El Gobierno de la administración Trump en Estados Unidos confirmó a un periodista en Washington que está “al tanto” de reportes que señalan que Verónica Alcocer, ex primera dama de Colombia, habría utilizado un avión oficial para transportar narcóticos a Venezuela y regresado con 2,5 millones de dólares, según la publicación que dio a conocer la primera reacción oficial.

La comunicación, difundida por el corresponsal Juan Esteban Silva en redes sociales, sitúa por primera vez de manera pública y directa a la Casa Blanca en conocimiento de las acusaciones que han circulado en la prensa colombiana.

La confirmación, tal como la reproduce el periodista, no constituye una declaración de culpabilidad sino el reconocimiento de que Washington revisa reportes sobre esos hechos y les concede “atención”.

El Departamento de Estado, según Silva, recordó además que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) incluyó a Alcocer el 24 de octubre de 2025 bajo la Orden Ejecutiva 14059, norma que permite sancionar a personas extranjeras vinculadas al comercio ilícito mundial de drogas; la sanción, indicó la fuente, permanece vigente.

Estas precisiones sitúan la respuesta estadounidense en el marco de medidas financieras y de control de activos que buscan cortar redes de financiación del narcotráfico.

Las acusaciones que motivaron la reacción oficial provienen de una entrevista publicada en la revista SEMANA, en la que la exasesora presidencial Eva Ferrer aseguró que Alcocer habría llevado droga a Venezuela en un avión oficial y traído a Colombia 2,5 millones de dólares procedentes de ese país.

Ferrer relató, según la pieza periodística, que existían fotografías de la ex primera dama descendiendo del avión con maletas que, supuestamente, contenían estupefacientes, y que esos viajes se realizaban con un alto grado de confidencialidad y bajo la coordinación de personas cercanas a la ex primera dama.

En su testimonio, describió una estructura de viajes repetidos y opacos, con roles definidos para la logística de los vuelos y la exclusión deliberada de ciertos miembros del equipo por falta de confianza.

Verónica Alcocer, ex primera dama de la nación | Foto: Presidencia

De igual manera, afirmó que Carolina Plata habría sido la encargada de los asuntos relacionados con los desplazamientos hacia Venezuela y que, según su versión, no se trató de un único traslado sino de “muchos”.

Asimismo, Eva Ferrer calificó a Alcocer como la cabeza de una organización con intereses económicos y la definió como “la poli mala” dentro del entorno gubernamental, una caracterización que la propia entrevistada matiza con relatos sobre cómo inicialmente creyó que Alcocer era utilizada y luego concluyó que actuaba con autonomía e intereses propios.

La reacción del Gobierno de Estados Unidos, además de recordar la inclusión en la lista de la OFAC, subraya la cooperación bilateral en materia de seguridad y economía que, según el portavoz citado por Silva, las administraciones actuales buscan “revitalizar y profundizar”.