En medio de las movilizaciones desarrolladas el jueves 19 de febrero en distintas ciudades del país con las que se buscaba respaldar el alza del 23,7 % del salario mínimo, en Neiva se registraron hechos de vandalismo contra una de las sedes del partido Centro Democrático.
Los disturbios quedaron evidenciados en varios videos que comenzaron a circular en redes sociales, donde se observa a un grupo de manifestantes causando daños en la fachada del inmueble, así como en carteles y material publicitario instalado en el lugar.
De acuerdo con el reporte entregado por el director de la Policía Metropolitana de Neiva, Héctor Betancourt, los hechos se presentaron cuando la movilización transitaba por una vía principal cercana a la sede política.
“Solo al paso acá por una vía principal en una sede se efectuaron algunos daños a la fachada y tenemos el reporte de un vigilante con una laceración en el rostro”, afirmó el oficial, al confirmar que uno de los trabajadores de seguridad resultó lesionado durante los incidentes.
Como era de esperarse, desde el Centro Democrático se pronunciaron frente a lo ocurrido. El aspirante a la Cámara de Representantes Felipe Trujillo Uribe aseguró que lo sucedido no solo representó daños materiales, sino también agresiones contra personas.
“Lo que fuimos objeto hoy de vandalismo, de agresiones, de palabras y de hechos que atentaron no solo contra la propiedad privada, sino contra algunas personas. Rechazamos categóricamente, no podemos seguir en esta discusión tan categórica y violenta como fuimos objeto hoy”, expresó.
En la misma línea se manifestó la también candidata a la Cámara por esa colectividad, Tatiana Méndez, quien pidió al Gobierno nacional ofrecer garantías para el ejercicio de la actividad política.
“Al Gobierno de Gustavo Petro le pido garantías, para poder ejercer el derecho a hacer política. Aquí la democracia se nos va a perder si seguimos con estos hechos de violencia, si seguimos permitiendo estos actos de violencia convocada”, señaló.
Asimismo, a través de sus redes sociales, el partido rechazó de manera enfática los daños ocasionados en su sede de Neiva y reiteró un llamado tanto al Gobierno como a las autoridades para que se brinden condiciones de seguridad en el desarrollo de sus actividades políticas en las distintas ciudades del país.
“Rechazamos con absoluta contundencia los graves destrozos causados por vándalos en nuestra sede de Neiva. La democracia no se construye destruyendo ni intimidando; se fortalece con respeto, ideas y debate. Estos hechos no son aislados: se suman a las amenazas contra nuestros candidatos y a un clima cada vez más hostil contra la oposición a este Gobierno”, escribió la colectividad en su pronunciamiento público.
A estas reacciones también se sumó la senadora y candidata presidencial Paloma Valencia, quien cuestionó las condiciones de seguridad para su colectividad en el actual escenario electoral.
“¿Dónde están las garantías para la oposición en este certamen electoral?”, preguntó, al afirmar que han enfrentado distintos episodios de violencia en varias regiones del país.
Valencia sostuvo que su partido ha sido blanco de intimidaciones y ataques, y relacionó lo ocurrido en Neiva con otros hechos recientes. “Ahora en las marchas de Petro, destruyen la sede de campaña de nuestra lista cerrada que encabeza Tatiana Méndez en el departamento del Huila por la Cámara de ese departamento”, expresó.
Además, aseguró que existe “una complicidad con los grupos criminales, que vienen amedrentándonos desde que mataron a Miguel Uribe”.
En su declaración, también afirmó que su colectividad es “el único partido al que le han matado uno de sus precandidatos presidenciales” y concluyó señalando: “Sigue la violencia contra nosotros y el gobierno, bien, gracias”.