Una semana después del terremoto que sacudió a Colombia, las labores de búsqueda y rescate continúan en algunas de las zonas más afectadas. En este contexto, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) hizo un llamado a las autoridades territoriales para que no se adelante la remoción de escombros en estructuras colapsadas mientras no exista certeza de que no quedan sobrevivientes.
La solicitud fue presentada este lunes 17 de agosto por David Santiago Tamayo Roldán, director general de la UNGRD, durante la sesión del Puesto de Mando Unificado Nacional. El funcionario pidió especialmente a alcaldes y gobernadores de los territorios afectados por el sismo que no pasen a la etapa de remoción hasta tener certeza sobre la posibilidad de encontrar personas con vida.
La instrucción busca evitar que el ingreso de maquinaria o el retiro de estructuras interfiera con las labores de búsqueda. En edificaciones que colapsaron, los equipos especializados deben determinar primero si existen señales o condiciones que permitan continuar con las operaciones de rescate.
El llamado ocurre cuando el país atraviesa una etapa distinta de la emergencia. En algunos puntos, los equipos todavía concentran sus esfuerzos en encontrar sobrevivientes, mientras que en otros ya comenzaron procesos relacionados con la recuperación de cuerpos, la evaluación de daños y la preparación para retirar los materiales que quedaron después de los colapsos.
La UNGRD también entregó recomendaciones para los lugares en los que, después de realizar las verificaciones correspondientes, se determine que ya es posible avanzar hacia la remoción de escombros. Según la entidad, deberá conformarse un comité de demoliciones y acordonarse una cuadra alrededor del sitio donde se desarrollarán los trabajos.
Estas medidas buscan que el retiro de las estructuras afectadas se realice bajo condiciones de seguridad y con una coordinación que permita reducir riesgos para trabajadores, habitantes y equipos de emergencia.
El director de la UNGRD también señaló la importancia del acompañamiento a las familias de las personas fallecidas. La entidad recomendó conformar grupos de apoyo psicosocial para brindar atención profesional a quienes enfrentan la pérdida de sus seres queridos en medio de la emergencia.
Mientras tanto, la respuesta al terremoto continúa apoyándose en herramientas tecnológicas para identificar y caracterizar las zonas afectadas. Este material será utilizado para apoyar el análisis de las áreas impactadas y la toma de decisiones durante la emergencia.
El llamado de la UNGRD llega en un momento especialmente sensible para las familias que todavía esperan noticias sobre personas desaparecidas.
Por ahora, la instrucción es clara: no retirar los escombros mientras exista una posibilidad de encontrar sobrevivientes. Solo después de descartar esa posibilidad podrán avanzar los procesos de demolición y recuperación en los sectores donde las autoridades determinen que es seguro hacerlo.