El estremecedor relato de una sobreviviente del accidente en el peaje de Casablanca, en Zipaquirá, ha permitido reconstruir los segundos previos a la tragedia que dejó al menos cinco muertos y más de una decena de heridos. La mujer, identificada como María del Carmen Salazar, describió cómo logró escapar del impacto de un tractocamión que descendía sin control.
Según su testimonio, todo ocurrió mientras esperaba transporte para dirigirse a su trabajo en horas de la mañana. “La mula venía echando pito”, recordó, al explicar que el vehículo ya mostraba señales de una posible falla. En cuestión de segundos, la situación pasó de la alerta al caos, cuando el camión perdió el control y terminó colisionando contra la estructura del peaje.
La sobreviviente relató que el impacto inicial generó chispas antes de desencadenar una fuerte explosión, que consumió varios vehículos en la zona. “Eso fue en segundos”, afirmó, dejando ver la rapidez con la que se propagó el incendio tras el choque múltiple que involucró al menos ocho automotores.
En medio del pánico, la reacción inmediata fue correr para salvar la vida. Sin embargo, no logró salir completamente ilesa. La mujer explicó que fue alcanzada por la onda expansiva, que provocó la caída de objetos en el lugar. “Un cono me golpeó y me botó al piso”, contó, señalando que sufrió múltiples golpes en distintas partes del cuerpo.
Además del impacto físico, su testimonio da cuenta de escenas dramáticas que marcaron el momento. La mujer aseguró haber visto cómo el tractocamión arrastraba una motocicleta, lo que agravó la magnitud del accidente. Estas imágenes reflejan la gravedad de un hecho que ocurrió en cuestión de instantes y dejó una escena de devastación.
Las autoridades confirmaron que el siniestro se registró hacia las 5:30 de la mañana de este 1 de abril, cuando el vehículo de carga descendía por un tramo en pendiente sin poder detenerse. La hipótesis principal apunta a una falla mecánica en los frenos, lo que habría provocado la colisión en cadena y el posterior incendio.
De acuerdo con el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, el tractocamión transportaba leche procesada, lo que evitó una tragedia aún mayor, ya que no se trataba de material altamente inflamable. Aun así, el impacto generó una emergencia de gran magnitud que obligó al cierre total de la vía.
Los heridos fueron trasladados a centros asistenciales de la región, incluyendo hospitales en Zipaquirá y Cajicá, donde reciben atención médica. Entre ellos, se reporta al conductor del tractocamión en estado crítico, mientras que otros pacientes permanecen estables bajo observación.
El hecho movilizó a múltiples organismos de socorro, con la participación de bomberos, ambulancias y unidades de la Policía Nacional de Colombia, quienes trabajaron en la atención de la emergencia y el control del incendio.