La elección de Sandra Ramírez, senadora del Partido Comunes, como vicepresidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Senado generó cuestionamientos en distintos sectores políticos, que consideran contradictorio que una ex integrante de un grupo armado, acusada de graves violaciones a los derechos humanos, presida un órgano dedicado a su defensa.
La congresista rechazó esas críticas y anunció que su designación está plenamente respaldada por el acuerdo de paz.
“Como senadora de la República tengo todo el derecho a participar en las elecciones de las mesas directivas, ahí he estado ya ocho años con varios colegas que conocen perfectamente quién es Sandra Ramírez y cuál ha sido su trabajo en ese escenario”, apuntó.
Ramírez enumeró los cargos que ha ocupado durante su trayectoria legislativa para respaldar su idoneidad: “Yo fui en el periodo pasado segunda vicepresidenta del Senado de la República, fui también vice de la comisión, hoy soy vicepresidenta de la Comisión Sexta Constitucional y de la Comisión de Derechos Humanos”.
Y agregó: “todos estos ocho años, que ya muy pronto los voy a cumplir, he sido integrante y he participado en todas las audiencias y sé muy bien la misionalidad que tiene esta Comisión de Derechos Humanos del Senado”.
El Partido Comunes también salió en defensa de su militante y advirtió que, como firmantes del acuerdo de paz, sus integrantes tienen derechos políticos vigentes que les permiten integrar cualquier mesa directiva del Congreso.
Pero para otros líderes la decisión es equivocaba. Por ejemplo, el senador elector Daniel Briceño dijo que “esto es una de las muestras de descaro de la señora Sandra Ramírez y yo creo que de a poquito el país se ha venido comiendo la propaganda oficial. La propaganda oficial lo que le dice al país es que ya no importa lo que hicieron los delincuentes de las Farc porque supuestamente ellos saldaron sus deudas con el Estado”.
Niega acusaciones
La senadora del Partido Comunes también negó haber cometido delitos sexuales al interior de la guerrilla de las Farc y se declaró dispuesta a comparecer ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) si fuera requerida.
En entrevista con La FM, Ramírez respondió a las denuncias presentadas en su contra ante la JEP por casos de violencia y abuso sexual ocurridos dentro de la organización armada, antes de su desmovilización.
“A Colombia y a todo el mundo diré que nunca he cometido los delitos de los que me acusan”, afirmó la congresista, quien marcó una distinción clave entre la responsabilidad institucional de la organización y la responsabilidad individual.
“Una cosa es la estructura de la que fuimos parte de la organización y otra cosa es cuando se acusa personalmente a una persona, eso es diferente”, afirmó la congresista.
Pese a su negación, Ramírez no esquivó la posibilidad de comparecer ante el tribunal de paz y, por el contrario, la asumió con aparente convicción.