A una semana del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia, las autoridades en la ciudad de Pereira enfrentan un nuevo desafío: evitar que delincuentes aprovechen la destrucción para ingresar de manera clandestina a edificaciones colapsadas y apoderarse de dinero y objetos de valor.
El movimiento sísmico, registrado el pasado lunes 10 de agosto con epicentro en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, provocó graves daños en diferentes regiones del país y dejó a Pereira entre las ciudades más afectadas. Mientras continúan las labores de búsqueda y rescate, la Policía ha detectado señales que apuntan a posibles intentos de saqueo en sectores afectados.
Durante las inspecciones realizadas por las autoridades fueron encontrados varios huecos y excavaciones entre los escombros. Según las autoridades, estos accesos podrían haber sido abiertos deliberadamente para llegar hasta antiguos establecimientos comerciales y otros inmuebles donde, antes del desastre, funcionaban negocios como supermercados, bancos, joyerías, casinos, compraventas y locales de celulares.
Uno de los hallazgos que llamó la atención de los investigadores fue una caja fuerte ubicada cerca de uno de estos accesos. La Policía intenta establecer quiénes realizaron las excavaciones y si detrás de ellas existe una estructura organizada que habría identificado previamente los lugares donde podría permanecer dinero u otros bienes.
La investigación realizada por las autoridades también apunta a una modalidad que dificulta los controles. Algunos de los sospechosos estarían utilizando ropa y equipos similares a los empleados por rescatistas y voluntarios para ingresar a las zonas restringidas sin despertar sospechas. Incluso, las autoridades analizan reportes sobre supuestos sobrevivientes bajo los escombros que podrían haber sido utilizados como justificación para acceder a determinados puntos.
El coronel Óscar Ochoa, comandante de la Policía Metropolitana de Pereira, señaló que se han identificado posibles redes dedicadas al saqueo y que los operativos buscan impedir que estas personas aprovechen la emergencia. El oficial confirmó que las autoridades están revisando los accesos detectados y recopilando información para identificar a los responsables.
Las investigaciones se concentran especialmente en sectores como Victoria, Olaya, Corocito y La Libertad. Para reforzar la vigilancia, fueron desplegadas unidades del Bloque de Búsqueda y del Grupo de Operaciones Especiales (GOES), con especial atención durante las noches.
De esta manera, la Fuerza Pública mantiene dos frentes de trabajo: proteger las zonas donde continúan las operaciones de rescate y, al mismo tiempo, impedir que los delincuentes conviertan los edificios destruidos en objetivos para el saqueo.