La Alcaldía de Santa Marta declaró este sábado alerta roja ante las inundaciones registradas en distintos sectores de la ciudad y el riesgo de crecientes súbitas en las cuencas de los ríos Piedras y Manzanares, una situación que mantiene en máxima vigilancia a las autoridades y organismos de gestión del riesgo en la capital del Magdalena.

La decisión se produce en medio de un episodio de lluvias intensas que ha generado emergencias en varias zonas urbanas y rurales del Distrito.

El aumento acelerado de los caudales, sumado a las precipitaciones persistentes en la Sierra Nevada de Santa Marta, ha elevado la posibilidad de desbordamientos, inundaciones y afectaciones sobre comunidades asentadas cerca de los principales afluentes.

La alerta roja representa el nivel más alto de preparación institucional frente a eventos hidrológicos y busca activar medidas de respuesta inmediata para proteger a la población ante posibles emergencias derivadas del incremento de los niveles de los ríos.

La declaratoria coincide con las advertencias emitidas por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), que en su más reciente boletín señaló una alta probabilidad de crecientes súbitas en varios ríos que desembocan en el mar Caribe.

Entre ellos figuran los ríos Piedras, Gaira y Manzanares, además de la quebrada Tigrera, uno de los afluentes que históricamente ha registrado aumentos significativos de caudal durante periodos de lluvias intensas.

El organismo técnico también hizo un llamado de atención especial a las comunidades de los corregimientos de Minca y Guachaca, así como a los habitantes de Santa Marta y del municipio de Ciénaga, zonas que podrían verse afectadas por la evolución de las condiciones meteorológicas durante las próximas horas.

Cabe recordar que, Santa Marta se encuentra rodeada por una compleja red hídrica que desciende desde la Sierra Nevada, una de las montañas costeras más altas del mundo. Dentro de ese contexto, esta condición geográfica permite que precipitaciones registradas en las zonas altas produzcan aumentos repentinos en los caudales de los ríos incluso cuando en algunos sectores urbanos las lluvias no sean de gran intensidad.

El Ideam también advirtió sobre la posibilidad de crecientes súbitas en los ríos Córdoba y Toribio, ubicados en jurisdicción del municipio de Ciénaga, así como en los ríos Guachaca, Mendiguaca y Buritaca, además de la quebrada Valencia.

A ello se suma una alerta amarilla para el río Don Diego, cuyo comportamiento es monitoreado de manera permanente debido a su potencial impacto sobre comunidades y sectores rurales cercanos.

Además que las autoridades mantienen observación sobre la cuenca del río Ancho y el río Palomino, cuyos incrementos podrían generar afectaciones en áreas del municipio de Dibulla, en La Guajira, y en la zona oriental rural de Santa Marta.