El presidente Abelardo de la Espriella confirmó este sábado, 19 de septiembre, que los cuerpos de las cuatro profesionales de la salud que murieron en un accidente aéreo cuando salían de una misión médica en Chocó, fueron finalmente recuperados. Después de días de arduas labores de acceso a una zona agreste de este departamento, los equipos de rescate llegaron al punto donde colisionó la avioneta Cessna T206, de matrícula HK-4985, en la que se transportaban.
“Nuestra Fuerza Aérea Colombiana acaba de recuperar en el Chocó los cuerpos de las cuatro doctoras que perdieron la vida mientras cumplían una misión médica para atender a los damnificados por el terremoto”, informó De la Espriella a través de su cuenta de X.
“El cuerpo del piloto no pude ser recuperado hoy, pero se hará mañana sin falta”, indicó.
Asimismo, expresó que “eran cuatro mujeres extraordinarias que entregaron su vida al servicio de los más necesitados. Estas heroínas siempre serán recordadas por su vocación, su generosidad y su invaluable labor social. Que Dios las tenga en su gloria. Toda mi solidaridad y mis oraciones están con sus familias y seres queridos en este momento de inmenso dolor”.
Son los cuerpos de las médicas Constanza Álvarez, María Victoria Guzmán, Julissa Figueredo, y la enfermera jefe Sandy García, quienes se encontraban en Condoto, población del Chocó, realizando una brigada de salud con personas damnificadas por el terremoto del pasado 10 de agosto, y en la que atendieron a más de 600 personas.
El 13 de septiembre se disponían a regresar a Bogotá en la avioneta pilotada por Mehmet Cankaya, pero tras emprender el vuelo la comunicación con el control se perdió sobre las 9:23 a. m., en inmediaciones del Cerro Tatamá, ubicado en la cordillera occidental, entre los departamentos de Chocó y Risaralda.
La zona de difícil acceso solo permitió ubicar la aeronave cuatro días después y, desde ese momento, un equipo especializado en búsqueda y rescate de la Fuerza Aérea comenzó un operativo para recuperar los cuerpos de las víctimas del siniestro.
El general Luis Díaz, comandante de CACOM-5, explicó en un video replicado por medios nacionales que “logramos insertar un equipo de rescatistas de su Fuerza Aérea. Son personas entrenadas en búsqueda, rescate y combate. Es una zona de geografía difícil. En esta parte del país, la Cordillera Occidental, la montaña tiene un ángulo de incidencia muy alto, lo cual dificulta el movimiento de las personas que ya insertamos y que el helicóptero se pueda acercar para poderlas incorporar”.
El comandante de FAC indicó que todo el proceso de rescate ha sido con inmersión en la zona a través de grúas, puesto que en esta zona no hay posibilidad de aterrizar una aeronave, de ahí que se haya tomado más tiempo del promedio en estas actividades.