Los temblores hacen parte de la vida geológica de Colombia. Aunque la mayoría de los movimientos sísmicos que ocurren diariamente no son percibidos por las personas, el suelo permanece en constante actividad debido a la posición del país y a la interacción de varias placas tectónicas.

De acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano, Colombia se encuentra en una región de elevada actividad sísmica debido, entre otros factores, a su ubicación dentro del denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una extensa zona que rodea este océano y concentra una importante proporción de la actividad sísmica y volcánica del planeta.

Tres placas bajo un territorio en movimiento

Para comprender por qué tiembla con tanta frecuencia en Colombia, es necesario mirar hacia el interior de la Tierra. La superficie terrestre está dividida en grandes bloques conocidos como placas tectónicas, que se desplazan lentamente de manera permanente.

La mayoría de los sismos que ocurren en el país son de baja magnitud y no son percibidos por la población. | Foto: Servicio Geológico Colombiano

En el territorio colombiano interactúan principalmente tres de ellas: la placa de Nazca, la placa Sudamericana y la placa del Caribe. La primera se introduce por debajo de la placa sudamericana, mientras que la placa del Caribe ejerce presión desde el norte.

Estos movimientos generan fuerzas y acumulan energía en diferentes zonas. Cuando esa energía se libera de manera repentina, se producen ondas sísmicas que pueden sentirse en la superficie.

La mayoría de los sismos no se sienten

La cantidad de movimientos registrados en Colombia puede sorprender. El Servicio Geológico Colombiano señala que se presentan alrededor de 2.500 sismos al mes, es decir, aproximadamente 80 cada día.

Sin embargo, esto no significa que las personas estén sintiendo decenas de temblores diariamente. La gran mayoría son de baja magnitud y no son perceptibles para la población colombiana. Estos movimientos son detectados por los instrumentos de la Red Sismológica Nacional de Colombia, que realiza el seguimiento de la actividad sísmica en el país.

La Red Sismológica Nacional de Colombia monitorea de manera permanente los movimientos sísmicos del territorio. | Foto: Gemini

En Colombia, la frase “yo no nací el día de los temblores” suele utilizarse para expresar que alguien no se intimida fácilmente ante una situación. Pero, llevada de manera literal, la expresión adquiere otro significado: los sismos ocurren de manera permanente en distintos puntos del planeta. Por eso, según la explicación del Servicio Geológico Colombiano, sin importar la fecha de nacimiento, es muy probable que ese día se haya registrado algún movimiento sísmico en algún lugar de la Tierra.

En Colombia, por tanto, temblar no es algo extraño: es una consecuencia natural de la dinámica del planeta bajo nuestros pies.