Las calles de Popayán se convirtieron en escenario de expresión ciudadana durante las masivas movilizaciones contra el Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, lo que se puede considerar el primer pulso político con el jefe de Firmes por la Patria.
Aunque en las horas previas circularon versiones sobre posibles enfrentamientos con la Fuerza Pública, las manifestaciones transcurrieron de manera pacífica y finalizaron con concentraciones en el Parque Caldas y otros puntos de la capital caucana. Todo se desarrolló en completa calma.
Estudiantes universitarios, comunidades indígenas, campesinos, trabajadores, desempleados y representantes de diferentes organizaciones sociales participaron en las jornadas para expresar su desacuerdo con las políticas del Ejecutivo. Con pancartas, consignas, música, expresiones artísticas y manifestaciones culturales, los asistentes llevaron sus reclamos al espacio público sin que la jornada terminara en los disturbios que algunos sectores habían anticipado.
Uno de los líderes de Asonal Judicial destacó el comportamiento de los manifestantes y defendió la movilización como un mecanismo legítimo de participación democrática. Desde el puente del Humilladero, donde continuaban llegando participantes, sostuvo que la jornada había permitido transmitir un mensaje político sin recurrir a la violencia.
“Quedó demostrado que la violencia no es el camino. Las movilizaciones fueron un éxito total, nos expresamos dentro del marco de la ley y fue contundente el mensaje: nos oponemos a las políticas de Abelardo de La Espriella. Así tiene que ser, con argumentos y participación”, expresó el dirigente sindical.
Una vez concluidas las concentraciones, las organizaciones sociales comenzaron a regresar a sus sedes, barrios y territorios, mientras que parte del movimiento estudiantil continuó sus actividades en la Universidad del Cauca. Allí, los jóvenes aprovecharon diferentes expresiones culturales y artísticas para manifestar su inconformidad con las decisiones del Gobierno nacional y reiterar su intención de mantener activa la participación estudiantil.
Desde el movimiento sindical también se expusieron reparos relacionados con las garantías laborales y las condiciones de contratación. Carlos Ordóñez Dulcey, uno de los dirigentes de la Central Unitaria de Trabajadores, aseguró que las movilizaciones responden a diversas preocupaciones de los trabajadores y a su desacuerdo con las medidas adoptadas por la administración nacional.
“Como trabajadores nos oponemos al desmonte de todas las garantías que se construyeron para las personas que dependen de un contrato laboral. Abelardo las quitó y acá estamos, peleando en las calles para hacer respetar esos derechos. Y así son muchas las causas que generan estas movilizaciones”, manifestó Ordóñez Dulcey.
La jornada dejó como mensaje central la apuesta de las organizaciones participantes por mantener sus reclamos en las calles mediante la protesta social. En Popayán, el desarrollo pacífico de las marchas contrastó con los temores previos a posibles alteraciones del orden público y evidenció la capacidad de distintos sectores para coincidir en una manifestación política, aunque sus motivaciones y reivindicaciones sean diversas.
Los dirigentes y participantes advirtieron que las movilizaciones podrían continuar mientras persistan sus desacuerdos con las políticas gubernamentales. De esta manera, la capital caucana se sumó a las expresiones de oposición que buscan mantener abiertos los espacios de debate público y participación ciudadana.