La relación entre el presidente Gustavo Petro y la Unión Sindical Obrera (USO) atraviesa uno de sus momentos más complejos, luego de que el sindicato solicitara la salida de Ricardo Roa de la presidencia de Ecopetrol y advirtiera que podría convocar a un paro nacional si se mantiene en el cargo.

La organización sindical argumenta que la permanencia de Roa afecta la reputación de la empresa, en medio de cuestionamientos por la compra y adecuación de un apartamento, la imputación de la Fiscalía por presunto tráfico de influencias y otra investigación relacionada con supuestas irregularidades en la financiación de la campaña presidencial de Petro, cuando Roa se desempeñó como gerente.

La Fiscalía General le imputó el delito de tráfico de influencias de servidor público al presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa. | Foto: Colprensa

Aunque la USO fue aliada del mandatario durante su llegada al poder, la petición de remover al directivo evidencia un quiebre en esa relación. Desde su cuenta en la red social X, el presidente criticó la postura del sindicato y sugirió que estaría coincidiendo con sectores políticos opositores.

La USO puede moverse y está en su derecho, pero no me parece bien una alianza entre el movimiento obrero y su organización convertida en empresa de tercerización y el uribismo que se juntan ahora para lo mismo”, señaló el jefe de Estado.

Petro también defendió la continuidad de Roa al frente de Ecopetrol y reiteró la importancia de mantener estabilidad en la dirección de la compañía, especialmente en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas, como el conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos, que podría impactar los precios del petróleo. En ese sentido, insistió en avanzar hacia la transición energética.

“Este no es el momento de quiebres gerenciales, hay que cumplir el programa hasta el último día y estar vigilantes del cuidado del dinero”, indicó el Presidente.

En la misma línea, el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, respaldó la postura del Gobierno y cuestionó la posición adoptada por la USO, organización de la cual fue dirigente.

Petro también insistió en la necesidad de que Ecopetrol avance hacia energías limpias.

Mientras tanto, la junta directiva de Ecopetrol no ha logrado una decisión definitiva sobre la continuidad de Roa. En una nueva sesión realizada este martes 24 de marzo, el tema volvió a ser analizado, pero se optó por aplazar cualquier determinación hasta contar con más claridad sobre el impacto reputacional de los procesos judiciales en curso.

El pasado 11 de marzo, Roa fue imputado por la Fiscalía por presunto tráfico de influencias, y tiene pendiente otra audiencia por posibles irregularidades en los topes de financiación de la campaña presidencial, programada para el 8 de abril.

La USO, que cuenta con representación en la junta, ha reiterado su rechazo a la permanencia del directivo y advirtió que, de continuar en el cargo, impulsará un paro nacional. Por su parte, el presidente Petro, quien tendría el respaldo mayoritario dentro de la junta, insistió en que la dirección de la empresa no quedará en manos de sectores de oposición.