Lo que se suponía que iba a ser un procedimiento odontológico terminó convirtiéndose en una emergencia médica para Jorge Gómez, un paciente que denunció presuntas irregularidades durante la extracción de una muela cordal en Medellín, luego de que una aguja se fracturara y quedara alojada en su organismo hasta llegar al corazón.
El caso se remonta a diciembre del año pasado, cuando Gómez acudió a una consulta para someterse al procedimiento dental, pero durante la atención el instrumento utilizado se rompió y un fragmento quedó incrustado en la zona de la muela, según relató el afectado en declaraciones a Telemedellín.
El paciente cuestionó que, pese a lo ocurrido, la profesional no retirara el objeto ni adoptara medidas inmediatas para atender la situación, pues únicamente le practicó una radiografía frontal antes de permitirle regresar a su vivienda.
“¿Cuál es mi denuncia? La negligencia médica o la negligencia que tuvo esta mujer conmigo, porque yo considero que si ella sabía y tenía el conocimiento de que la aguja se había quedado dentro de mi cuerpo, pues lo correcto era no dejarme salir”, manifestó Gómez.
Semanas después de la atención odontológica, el hombre comenzó a experimentar problemas de salud que lo llevaron a buscar asistencia médica nuevamente, por lo que acudió a un centro asistencial alrededor del 10 de enero.
Entre el 15 y el 16 de enero, durante unos exámenes especializados realizados en la Clínica Las Américas de Medellín, los médicos descubrieron que la aguja había llegado hasta el corazón, un hallazgo que obligó a tomar medidas para extraer el cuerpo extraño.
“El proceso fue en la Clínica Las Américas, donde me sometieron a través de un cateterismo, me encuentran la aguja clavada en el corazón. Los médicos me dicen: ‘Aquí lo único que hay que hacer, señor Jorge y familia, es una cirugía a corazón abierto’. De una vez empezaron y al día 20 del mes de enero me hicieron la cirugía a corazón abierto y me extrajeron la aguja”, relató el paciente.
De acuerdo con su testimonio, los especialistas evaluaron distintas hipótesis para establecer cómo el fragmento metálico se desplazó desde la zona de la boca hasta el órgano cardíaco, entre ellas, su posible paso por el torrente sanguíneo o los tejidos blandos.
“Pues hay tres hipótesis de los médicos. Ellos dicen que por el torrente sanguíneo se pudo ir, que es la más viable, que posiblemente fue por la vena principal y bajó directo al corazón”, explicó Gómez.
Ocho meses después de la intervención a corazón abierto, Gómez asegura que continúa enfrentando dificultades de salud, entre ellas, fatiga y sensación de ahogo, síntomas por los que ha tenido que someterse a nuevos exámenes médicos.
“En estos momentos llevo 8 meses, pero me encuentro, digámoslo así, físicamente mal, mal. Tanto que hace 15 días me hicieron varios exámenes donde yo me siento ahogado, fatigado, y es porque como hay una inflamación en el corazón y una extracción de que me tuvieron que retirar un cuerpo extraño de dentro del corazón”, expresó el afectado.