El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas renovó por un año el mandato de la Misión de Verificación en Colombia, una decisión que permitirá mantener el acompañamiento internacional a la implementación del Acuerdo de Paz firmado en 2016 entre el Estado colombiano y las antiguas Farc.
La determinación fue adoptada el pasado 30 de octubre mediante la resolución 2833, aprobada por unanimidad por los 15 integrantes del Consejo de Seguridad, entre ellos Colombia, que actualmente ocupa un puesto como miembro electo de este organismo.
Así lo confirmó este viernes Miroslav Jenča, representante especial del secretario general de las Naciones Unidas en Colombia y jefe de la Misión de Verificación, durante una declaración en la sede de la organización en Bogotá.
El funcionario destacó que la renovación constituye una señal de respaldo de la comunidad internacional al proceso de paz colombiano, pero también un reconocimiento de los desafíos que todavía enfrenta el país para avanzar en la implementación de lo acordado.
Según Jenča, la decisión representa una muestra de confianza en el trabajo de la misión y garantiza la continuidad de la presencia internacional en los territorios más afectados por el conflicto armado.
¿En qué se concentrará la Misión de Verificación de la ONU en Colombia?
Uno de los principales cambios anunciados por Jenča tiene que ver con los componentes que serán objeto de seguimiento durante el nuevo periodo del mandato.
A partir de esta renovación, la misión concentrará sus esfuerzos en dos asuntos fundamentales: la reincorporación social, política, económica y comunitaria de los excombatientes, y las garantías de seguridad para los firmantes del Acuerdo de Paz, las comunidades y las organizaciones.
El representante especial explicó que el trabajo continuará desarrollándose en coordinación con las instituciones establecidas por el propio Acuerdo de Paz.
Estos dos componentes son considerados fundamentales para consolidar las condiciones necesarias para la construcción de paz y la seguridad en los territorios donde persisten diferentes expresiones de violencia.
En ese sentido, la misión continuará acompañando los procesos de reincorporación de quienes dejaron las armas y verificando las condiciones de seguridad que enfrentan tanto los firmantes como las comunidades que habitan las zonas históricamente afectadas por el conflicto.
La renovación del mandato representa la continuidad del acompañamiento internacional a la implementación del Acuerdo de Paz, que se aproxima a cumplir una década desde su firma.
Para Naciones Unidas, mantener la presencia en los territorios resulta fundamental para fortalecer la confianza entre las partes, respaldar los procesos de reincorporación y contribuir a la búsqueda de garantías de seguridad para quienes dejaron las armas.
Con los nuevos ajustes, la misión tendrá un campo de trabajo más concentrado en los compromisos relacionados con los excombatientes y las condiciones de seguridad de las comunidades.