Desde este 1 de abril comienza a operar en Colombia el nuevo modelo de producción de pasaportes impulsado por el Gobierno Nacional, en medio de cuestionamientos jurídicos que aún rodean el convenio y siembran dudas sobre su continuidad en el tiempo.
La decisión marca el fin de casi dos décadas en las que Thomas Greg & Sons fabricó de manera ininterrumpida las libretas de viaje. Ahora, el esquema cambia hacia una alianza entre el Estado colombiano y entidades europeas, con el propósito de que, en el mediano plazo, el país asuma de forma autónoma la elaboración de estos documentos.
El nuevo modelo se soporta en un acuerdo entre el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, la Casa de la Moneda S. A. de Portugal y la Imprenta Nacional de Colombia. Según lo pactado, Portugal transferirá conocimiento y tecnología para que la Imprenta pueda asumir completamente esta función en un plazo de 10 años, es decir, hacia 2036.
El memorando de entendimiento, firmado el 6 de marzo de 2025, también establece la participación obligatoria de la Imprimerie Nationale (IN Groupe) como socio estratégico. Bajo este modelo, las entidades europeas conforman un consorcio interno en el que comparten costos, inversiones y riesgos del contrato.
Transición de un mes
Siguiendo recomendaciones de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), se dispuso una fase de transición de un mes en la que operarán de forma simultánea el proveedor anterior y el nuevo esquema. La intención es evitar interrupciones en la atención de la demanda.
Durante este periodo, las libretas serán fabricadas en Europa y enviadas a la Imprenta Nacional, que asumirá la personalización, custodia y distribución en el país.
Nuevo diseño con mayores elementos de seguridad
El rediseño del pasaporte, presentado por el presidente Gustavo Petro, incorpora tecnologías de lectura mecánica y electrónica encriptada, microchips actualizados, fotografías fantasma, tintas metálicas y microtextos. Además, incluye elementos gráficos inspirados en expresiones culturales del país.
Sin cambios para el usuario
Desde la Imprenta Nacional de Colombia se aclaró que el cambio es interno y no modifica la experiencia del ciudadano. Los tiempos de entrega, los costos y los puntos de expedición seguirán siendo definidos por la Cancillería.
Actualmente, el pasaporte ordinario tiene un costo de 111.000 pesos en Bogotá y 190.000 pesos en el resto del país.
Tampoco será necesario renovar el documento de manera anticipada. Los pasaportes vigentes seguirán siendo válidos hasta su fecha de vencimiento. Solo deberán tramitar uno nuevo quienes lo soliciten por primera vez, lo tengan vencido o necesiten reemplazarlo por pérdida, daño o falta de páginas.
El trámite se mantiene igual
La solicitud continuará realizándose a través del portal web de la Cancillería, en la sección de Atención y Servicio al Ciudadano, donde se diligencia el formulario y se agenda la cita en la sede escogida.
Sobre el convenio pesan dos procesos judiciales: uno promovido por la Procuraduría General de la Nación y otro por el ciudadano Nicolás Dupont, que buscan su nulidad.
Colombia cuenta actualmente con exención de visa en 84 países. Una eventual falla en la seguridad o en la producción de los pasaportes podría llevar a que algunos de esos destinos reconsideren ese beneficio, basado en la confianza sobre la solidez del documento colombiano.