La gobernadora de Chocó, Nubia Carolina Córdoba, denunció a través de una firma de abogados la persecución de la que viene siendo víctima por parte de una persona en Facebook.
De acuerdo con la denunciada presentada ante la Fiscalía General de la Nación, el 19 de octubre del 2026 una persona de nombre Wilson Chalá publicó un video en el que la llama ‘bandida’, la señala de organizar marchas y de estar supuestamente aliada con el terrorismo.
Posteriormente, el pasado 26 de octubre, explica la mandataria chocoana, publicó un nuevo video en el que “esta vez no atacó mi gestión; atacó mi condición de mujer. Se refirió a mi supuesta orientación sexual como ‘aberraciones’, me señaló de ‘destruir hogares’ y de ‘presionar’ a mujeres con poder y ‘ofrecimientos’.
“Lo rechazo de manera categórica. Eso no es crítica política, no es opinión y no es periodismo. Es violencia contra una mujer por el hecho de ser mujer y por ocupar un cargo de poder. Es el intento de reducir a una gobernadora a ataques de su moralidad para tratar de empañar de alguna manera su trabajo. Es violencia política por razón de género y así la enfrentaré”, aseguró la gobernadora Córdoba.
A las mujeres que abren camino en escenarios donde históricamente se nos ha cuestionado más por lo que somos que por lo que hacemos, les digo: no permitamos que la violencia verbal, los prejuicios ni los ataques contra nuestra intimidad nos hagan retroceder, escribió en sus redes la gobernadora.
“De ninguna manera voy a amedrentarme, ni a detener mi trabajo por el Chocó. Colombia necesita mas trabajo y mas amor en la acción de sus servidores públicos, menos odio, polarización y shows construidos en la búsqueda de likes y visibilidad en redes sociales a cualquier costo”, aseguró Nidia.
Advierte el documento que “llama poderosamente la atención que estos ataques del señor Chala Moya siempre se presentan en medio de alguna controversia política nacional con el fin de ganar visibilidad con acusaciones ilegales; y tienen una agenda concreta de desprestigio. Sin pruebas, sin asidero, sin relevancia, solo con el objeto de la estigmatización, la deshonra y la difamación”.
“Esto no se trata de una discusión sobre la vida privada, que no podría estar en discusión. Se trata de un hombre que cree que puede usar la sexualidad de una mujer como arma para degradarla ante su departamento y ante el país. Se trata de una persona que cree que puede utilizar libremente las redes sociales para revertir la buena imagen de una mandataria cuyo trabajo jamás ha sido cuestionado”, concluye el documento.