Daniela Largo Sánchez, de 32 años, se convirtió en una nueva víctima del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país. La mujer falleció este sábado 15 de agosto, días después de haber sido rescatada con vida tras permanecer durante 36 horas atrapada bajo los escombros de un edificio en Pereira.
Daniela fue localizada en un llamado ‘triángulo de vida’, bajo cuatro losas de concreto. El hallazgo se produjo luego de que los equipos de rescate confirmaran que aún había señales de vida. Durante más de diez horas, organismos de socorro de Pereira, Bogotá y Polnasar trabajaron para llegar hasta ella y lograr su extracción.
Tras establecer contacto con la mujer, los rescatistas abrieron paso entre las estructuras de concreto. Primero le suministraron oxígeno y posteriormente adelantaron las maniobras necesarias para liberar uno de sus brazos, que había quedado atrapado debajo de una puerta.
El rescate se produjo durante la noche del martes 11 de agosto y fue recibido con emoción por los organismos que participaron en el operativo. Daniela fue trasladada posteriormente al Hospital Universitario San Jorge, donde permaneció bajo atención médica.
La mujer, madre de un niño de 12 años, ingresó al centro asistencial con varias complicaciones derivadas del tiempo que permaneció atrapada.
Las complicaciones que enfrentó tras el rescate
De acuerdo con el relato de su padre, Julio César Largo, a Noticias Caracol, Daniela llegó al hospital deshidratada y con hipertensión. Además, el tiempo que permaneció con uno de sus brazos atrapado ocasionó una gangrena en la mano.
Su estado de salud se agravó después del rescate. Daniela sufrió un paro cardiorrespiratorio y tuvo que ser reanimada durante 17 minutos. Los médicos también informaron que su corazón presentaba un funcionamiento cercano al 20 % y que uno de sus pulmones estaba gravemente comprometido.
A estas complicaciones se sumaron afectaciones neurológicas y la posibilidad de amputarle la mano debido a la gravedad de las lesiones.
Pese a los esfuerzos médicos, Daniela murió este sábado como consecuencia de las complicaciones que presentó después de sobrevivir al prolongado tiempo que permaneció bajo los escombros.
“Aquí es un milagro”: el relato de su padre
Julio César Largo contó que los médicos le habían advertido desde el comienzo sobre la gravedad del estado de salud de su hija.
“El médico no me dio muchas esperanzas, me dijo: ‘Don Julio, aquí es un milagro’”, relató el padre al referirse a las condiciones en las que Daniela fue trasladada al hospital tras su rescate.
Su muerte representa una nueva pérdida para las familias afectadas por el terremoto y enluta nuevamente a Pereira, donde el operativo de rescate de Daniela había generado esperanza después de que los organismos de socorro lograran encontrarla con vida tras más de un día bajo los escombros.