Un trágico crimen ocurrió en el municipio de Duitama, Boyacá. La razón es porque Angie Alejandra Luna Rivera, de 26 años, murió a manos de su novio tras haber compartido una noche de tragos.

El asesinato ocurrió con un arma blanca y lo más trágico es que fue presenciado por la hija de Angie, de tan solo 6 años.

Angie Alejandra Luna Rivera, de 26 años, fue asesinada en Duitama. | Foto: Redes sociales

“La niña fue testigo de todo, presenció todo. Cuando el ataque terminó, fue y se acostó. El asesino huyó. Y cuando salió él solo, la niña se despertó y al ver que su mamá no se levantaba fue y alertó a sus vecinos”, explicó la abogada Zayda Aguilera, defensora de Derechos Humanos, a la revista Semana.

Y es que durante aquella madrugada de los hechos, en el barrio Los Tanques, los vecinos alcanzaron a escuchar gritos y golpes en la casa en la que Luna Rivera estaba viviendo desde hace apenas dos días.

Los vecinos entraron a las 7:00 de la mañana a la vivienda en donde hallaron sin vida el cuerpo de Angie con múltiples heridas de arma blanca. Inmediatamente, se pusieron en contacto con las autoridades y la pusieron bajo el cuidado del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.

La víctima ya fue puesta a disposición del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar. | Foto: COLPRENSA ©

La menor pudo identificar al agresor de su madre, razón por la cual las autoridades tienen en su poder todos los datos con el propósito de dar con su paradero y captura. Al ser oriundo de Acacías, Meta, una de las hipótesis es que pudo haber emprendido la huida hacia allá.

Si bien el cadáver de Angie está actualmente en poder del Instituto de Medicina Legal en Duitama para realizar las respectivas pruebas forenses, tanto la jurista Aguilera como una de las hermanas de la víctima que vive en el departamento de Santander, están adelantando labores para trasladarlo a Arauca para darle una digna sepultura.

Sin embargo, la mayor preocupación posterior al homicidio de Luna Rivera, de acuerdo con la abogada, es que la niña ha quedado huérfana debido a que su padre fue asesinado en Ucrania durante la guerra que vive ese país desde hace cinco años a manos de Rusia. Por lo tanto, la prioridad es brindar toda la protección a la menor.

Jorge Enrique Quintero Moreno era el nombre del progenitor y participaba como uno de los mercenarios extranjeros del 23.º Regimiento de Asalto «R.U.G.» de la Brigada «Khartia». En Colombia, trabajó como escolta en Arauca y sobre su caída en la guerra se conoció el 8 de julio del presente año.