Varias situaciones de orden público tienen en alerta al departamento del Cauca durante el 26 de marzo, fecha en la que el grupo guerrillero “conmemora” la muerte de Manuel Marulanda, fundador de las Farc, con ataques sistemáticos a la Fuerza Pública y a la población civil.
Sin duda, el hecho más impactante es la incineración de un carro con varias personas en su interior en Cajibío, cerca de un resguardo indígena de la zona.
Así lo confirmó la red AMCIC, la Asociación de Medios de Comunicación Indígena de Colombia, por medio de su cuenta en X.
“Se reafirman las alertas por múltiples hechos de violencia armada en varios territorios del Cauca. Se informa un grave suceso en Cajibío: un vehículo y varios cuerpos incinerados fueron hallados en una vía rural cercana a un resguardo indígena”, fue el pronunciamiento.
Por el momento, las autoridades realizan las maniobras para llegar hasta el sitio y realizar el respectivo levantamiento para iniciar las pesquisas que den lugar.
Por otra parte, en el municipio de Caloto, la comunidad reportó con zozobra la presencia de hombres fuertemente armados pertenecientes a la estructura ‘Dagoberto Ramos Ortiz’. Los subversivos hicieron presencia sobre la vía que comunica la zona urbana con el corregimiento de El Palo, específicamente en el sector conocido como La Trampa, montando un retén ilegal.
Simultáneamente, la ofensiva criminal se extendió al municipio de Corinto, donde personal de la Fuerza Pública fue blanco de hostigamientos por parte de grupos irregulares. Mientras tanto, en el sur del departamento, específicamente en las zonas rurales del Patía, los habitantes denunciaron la aparición de vallas y pancartas alusivas a Manuel Marulanda Vélez, alias ‘Tirofijo’.
Todo indica que las disidencias están realizando una “conmemoración armada” por el aniversario del fallecimiento de Marulanda Vélez, quien murió por causas naturales el 26 de marzo de 2008.
Esta fecha histórica para el grupo se ha convertido en excusa para arremeter con violencia en el departamento.
Ante este panorama, la población exige una respuesta contundente y permanente del Gobierno Nacional en las zonas afectadas y denuncia que la intermitencia de la presencia militar en sectores como La Trampa y las zonas montañosas del Patía ha permitido que los grupos armados retomen el control de las vías principales.
Se espera que en los próximos minutos haya un pronunciamiento oficial por parte de las fuerzas armadas sobre el plan que se adelantará para restablecer el orden público.