Entre las historias de supervivencia que ha dejado el terremoto que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto está la de Viviana Gil y su hijo, Jerónimo, de 15 años, quienes lograron salir con vida luego de quedar atrapados entre los escombros de una de las torres del condominio Portal del Parque, en Dosquebradas, Risaralda.
El joven fue quien primero percibió el movimiento en la vivienda donde vivía con su madre, quien adquirió el apartamento hace 16 años y que recién lo había terminado de pagar en enero de este año con todos sus ahorros.
“Cuando él logró llegar a mi cuarto, la habitación de él se desplomó y luego se empezó a caer el resto del apartamento. Quedamos entre la mitad de mi habitación y el baño; casi nos cae un muro encima. Los bomberos nos sacaron cuatro horas después a través del techo”, relató la mujer, de 42 años, en entrevista con El Tiempo.
Madre e hijo quedaron atrapados entre los restos del edificio por varias horas, por lo que eran dados por muertos. No obstante, el adolescente tenía su celular y justo cuando obtuvo señal, envió un mensaje de ayuda a un vecino.
“Los bomberos ya se iban a ir, pero mi hijo tenía su teléfono y alcanzó a enviarle mensajes a un vecino para decirle que todavía estábamos vivos y que estábamos atrapados. Eso permitió que nos siguieran buscando hasta que nos encontraron por la parte de arriba”, añadió al medio citado anteriormente.
Tras el aviso, los rescatistas regresaron y lograron encontrarlos entre los escombros. Ellos quedaron con algunos golpes, pero no tuvieron heridas de gravedad.
Mientras tanto, madre e hijo se están alojando donde un familiar, ya que lo perdieron absolutamente todo en la emergencia. Este suceso no solo les arrebató su hogar, ya que también quedaron con secuelas.
“Uno intenta dormir, pero no se puede conciliar el sueño después de vivir algo así. Quedamos muy nerviosos”, afirmó.
Cabe destacar que, de ese sector, el personal de emergencia salvó a varias personas que quedaron atrapadas tras el colapso de varias viviendas. El balance oficial expone que en Dosquebradas, 7 ciudadanos murieron, al menos 548 viviendas quedaron destruidas y 13 edificaciones colapsaron.
Como este caso, muchas familias están bajo la incertidumbre del lugar en el que vivirán y están a la espera de un subsidio o un plan de vivienda que les permita reconstruir su hogar.