El niño Lucas Murillo fue sometido a una cirugía de Fontan extracardíaco fenestrado en la Fundación Cardiovascular de Colombia, en Floridablanca, Santander. El procedimiento, que se extendió por más de seis horas, busca mejorar el flujo sanguíneo hacia los pulmones, favorecer la oxigenación del organismo y disminuir la carga de trabajo del corazón.

Ahora, el menor permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos bajo vigilancia médica permanente. Según el parte médico, la cirugía fue realizada bajo un procedimiento de alta complejidad y las siguientes horas serán fundamentales para determinar cómo responde su organismo.

Por ello, la atención durante este periodo está enfocada en observar la respuesta de su cuerpo después de la cirugía y mantener estables las condiciones necesarias para su recuperación.

Las próximas 72 horas serán determinantes

Andrea García, madre de Lucas, explicó que uno de los principales retos ahora es que el organismo del niño se adapte a la nueva circulación establecida mediante el procedimiento.

“Queda pues lo más difícil, que su cuerpo reciba esta nueva anatomía, digo yo, o esta nueva circulación que le han puesto, sí, que sus órganos, que todas las presiones que manejan en sus pulmoncitos que su corazoncito ande de acuerdo con la cirugía”, expresó.

Uno de los aspectos que genera mayor atención después de la cirugía es la posibilidad de que se presente un sangrado considerable y la capacidad del organismo de Lucas para mantenerse estable frente a las condiciones posteriores al procedimiento.

La cirugía de Fontan extracardíaco fenestrado tuvo una duración de más de seis horas y ahora los médicos mantienen vigilancia sobre la evolución del menor. | Foto: Redes sociales y screenshot x

Según dijo su madre, los médicos les explicaron que el menor afrontará un periodo especialmente delicado durante las primeras horas posteriores a la intervención.

“Nos han dicho que le esperan 72 horas críticas al niño. No queremos ser tan optimistas porque ahorita la verdad está en una situación muy crítica”, explicó García.

A pesar de la complejidad del momento, la madre señaló que, hasta ese momento, el equipo médico les había informado que la cirugía estaba funcionando.

El presidente Abelardo de la Espriella estuvo pendiente del caso de Lucas Murillo, luego de que el menor y su familia solicitaran ayuda para avanzar en su atención médica. | Foto: API- Semana

Y es que la intervención tuvo como propósito modificar la circulación para favorecer el paso de sangre hacia los pulmones y reducir el esfuerzo que debe realizar el corazón. El resultado de este proceso dependerá ahora de la respuesta del organismo de Lucas durante la recuperación inmediata.

Finalmente, superada esta primera etapa, Lucas deberá continuar con controles periódicos por cardiología pediátrica y mantener un seguimiento médico a largo plazo. Estos controles harán parte del proceso posterior a la intervención y permitirán continuar observando su evolución.

La Fundación Cardiovascular de Colombia continuará acompañando al menor y a sus familiares durante el proceso de recuperación, mientras el equipo médico mantiene la vigilancia sobre su estado y la respuesta a la nueva circulación establecida con el procedimiento.