El sector gastronómico en Colombia ha sido uno de los terrenos más complejos para el sostenimiento empresarial durante los últimos años.
En medio de este dinámico y cambiante panorama económico, Hakims’ Pastry, la marca de repostería artesanal creada por Yvette y Denise, hijas del destacado médico neurocirujano Fernando Hakim, atravesó momentos de incertidumbre crítica antes de lograr consolidar de manera exitosa su presencia en el mercado nacional.
Lo que en sus inicios fue una pequeña iniciativa informal orientada a la venta de brownies dentro de los pasillos universitarios escaló de forma progresiva hasta convertirse en una firma reconocida con múltiples puntos de atención. Sin embargo, la trayectoria ascendente del emprendimiento enfrentó un severo punto de quiebre en el año 2020.
Las jóvenes fundadoras revelaron públicamente que la dura crisis financiera derivada del confinamiento global y la falta de liquidez las dejó en una situación al límite tras haber invertido la totalidad de sus ahorros en la adecuación de su primera gran planta física.
La planificación inicial del proyecto contemplaba que dicha infraestructura funcionara simultáneamente como centro de producción principal y canal directo de atención al público capitalino.
No obstante, las intempestivas restricciones sanitarias e imprevisibles requerimientos normativos obligaron a la demolición total del espacio recién adecuado. Esta acción representó una pérdida patrimonial absoluta e inmediata para las hermanas Hakim, quienes no contaban en ese instante con un colchón o margen financiero de reserva.
Pese al devastador golpe económico, la marca logró reestructurar por completo su modelo operativo en la capital del país gracias al trabajo constante.
Actualmente, la organización vincula formalmente a un equipo de 40 colaboradores e impulsa importantes alianzas estratégicas con marcas internacionales de la talla de Starbucks, además de consolidar su presencia en complejos comerciales de alta reputación como Unicentro en la ciudad de Bogotá.
Dentro de las decisiones de ajuste operativo y reordenamiento estratégico más recientes, la compañía notificó la clausura definitiva de sus dos puntos de venta situados en la ciudad de Cali durante el presente año.
Esta determinación respondió estrictamente a los elevados costos del transporte especializado, la alta complejidad en la cadena de abastecimiento logístico desde la capital y la baja viabilidad financiera que registraban dichas sedes en el occidente colombiano.
De cara al futuro inmediato, las propietarias avanzan decididamente en la construcción y apertura de una nueva planta industrial orientada a la diversificación de su catálogo de productos.
Entre las líneas clave de expansión se contempla el fortalecimiento de sus reconocidos sándwiches helados, una propuesta de temporada altamente innovadora con la que buscan mantener la senda de crecimiento dentro del competitivo mercado pastelero de la región.