El expresidente Juan Manuel Santos aseguró este miércoles en la Universidad de los Andes que su compromiso con la paz en Colombia no terminó con su mandato y que seguirá “luchando para que este país tenga paz”.

En una conversación con la decana de la Facultad de Ciencias Sociales, Angelika Rettberg, Santos reivindicó el acuerdo firmado en noviembre de 2016 con las FARC, reconoció las dificultades en su implementación y pidió reforzar las políticas que permitan consolidar los avances alcanzados.

Santos recordó que la búsqueda de la paz ha sido el motor de su vida pública en las últimas décadas y defendió el legado del acuerdo: “terminamos una guerra de más de 50 años que produjo más de 10 millones de víctimas”, dijo, subrayando que, pese a los obstáculos, en los puntos donde sí se ha cumplido lo pactado “la vida de las personas cambió”.

Santos: crecimiento de grupos armados es consecuencia de la no implementación del acuerdo | Foto: El País

Asimismo, puso como ejemplo las iniciativas de reconciliación y los proyectos productivos en los que participan excombatientes y víctimas, que, según él, muestran resultados concretos de transformación social.

Sin embargo, el exmandatario fue crítico con la gestión de su sucesor, Iván Duque, y con la falta de continuidad en la implementación de medidas clave. Señaló que la ausencia de garantías de seguridad en las zonas desmovilizadas permitió la entrada y el fortalecimiento de bandas criminales que se disputan el control territorial y las economías ilícitas.

“Como eran zonas de narcotráfico y violencia, empezaron a buscar cómo posicionarse (…) Muchos grupos comenzaron a operar como mafias y comenzaron a pelear por el control del territorio”, afirmó, en una lectura que vincula directamente la reconfiguración del mapa del crimen con la debilidad en la ejecución del acuerdo.

El diagnóstico de Santos coincide con datos citados durante su intervención: la Fundación Ideas para la Paz (FIP) registró un crecimiento en el número de integrantes de grupos armados en 2025, con un aumento del 23,5 % que elevó la cifra total a 27.121 personas entre combatientes y redes de apoyo logístico y financiero.

Para el expresidente, ese incremento es “el origen de la violencia” y una consecuencia de la no implementación plena del acuerdo.

Santos reivindica proyectos con excombatientes y víctimas como prueba de avance | Foto: SEMANA

Frente a ese panorama, Santos defendió que las respuestas deben encontrarse dentro del propio marco del acuerdo de paz. Mencionó los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET) como una herramienta central para transformar integralmente los territorios más afectados por el conflicto, la pobreza y las economías ilícitas; programas cuya vigencia, recordó, fue extendida hasta 2037.

Además, advirtió sobre la importancia de atender la exclusión juvenil: “no habrá paz mientras sigamos campeones de los ‘ninis’, de los jóvenes que ni están en la educación ni tienen empleo. Esa es la materia prima de las bandas criminales”, dijo, aludiendo a la necesidad de políticas públicas que ofrezcan oportunidades reales a las nuevas generaciones.