La inseguridad en Bogotá volvió a generar indignación ciudadana tras conocerse el caso del hijo de la actriz Marcela Gallego, quien fue víctima de dos robos en menos de una semana, un hecho que rápidamente se viralizó en redes sociales y desató un fuerte debate sobre la situación de orden público en la capital.
De acuerdo con lo relatado por la propia actriz, los hechos ocurrieron el viernes 27 de marzo, por segunda vez, lo que encendió las alarmas sobre la reiteración de este tipo de delitos y lo poco o nada que hacen las autoridades para frenar estos delitos.
Fue a través de sus redes sociales, donde Gallego expresó su preocupación y frustración por lo ocurrido, haciendo un llamado urgente a las autoridades, y asegurando que “los dejaron a merced de los delincuentes“.
Cabe decir que, tan solo unos días antes, la reconocida actriz también se habría volcado a las redes para dar a conocer lo ocurrido con su hijo, a quien le habían despojado de sus pertenencias cuando iba caminando por una de las calles de la ciudad.
Según detalló la actriz en ese primer momento, su hijo se convirtió en “uno más para sumar a la cifra de víctimas de la criminalidad“.
Luego, y con total frustración, la mujer aseguró que este es el diario vivir en Colombia, y que parece que es un tema “que no le importa a nadie y que, por ahora, nada va a pasar“.
“A llorar al mono de la pila”, escribió la actriz el pasado 18 de marzo en su cuenta oficial de X, donde muchos internautas se solidarizaron con ella y con su hijo, tras lo ocurrido.
Sin embargo, y en vista de que su hijo fue nuevamente una víctima de los criminales, Gallego expresó de nuevo. "Volvieron a robar a mi hijo, lo atracaron caminando por el barrio (...) maldita ciudad, ya lo robaron dos veces esta semana (...) hagan algo y no nos dejen solos“, concluyó la actriz.
Como era de esperarse, la situación no solo impactó a su familia, sino que también conectó con el sentimiento de muchos ciudadanos que aseguran sentirse vulnerables frente a la delincuencia en Bogotá.
Y es que, tanto en la capital, como en otras ciudades de Colombia, los delincuentes cada vez más se atreven a hurtar las pertenencias de los ciudadanos, sin que esto les represente un verdadero problema judicial, pues en caso de ser aprehendidos, por lo general, son puestos en libertad en poco tiempo.