Mientras las autoridades y organismos de socorro continúan atendiendo las consecuencias del terremoto que ha afectado a distintas zonas del territorio nacional, los incendios forestales se han convertido en otro frente de emergencia que exige atención inmediata.
Las llamas han provocado afectaciones en varios departamentos y han consumido más de mil hectáreas de cobertura vegetal. 36 incendios forestales permanecen activos y 339 municipios se encuentran en alerta roja por el riesgo de nuevas conflagraciones.
Según los reportes de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), la situación mantiene en alerta a diferentes regiones, especialmente por las condiciones secas que se han registrado durante los últimos días.
Balance sobre la emergencia y causas
El reporte oficial más reciente señala que en el país permanecen activos 36 incendios forestales, mientras que los organismos de atención de emergencias han logrado controlar y liquidar 45 focos registrados previamente.
Sin embargo, el impacto sobre la vegetación ya es considerable. Las conflagraciones han consumido 1195 hectáreas de cobertura vegetal, una extensión considerable que permite dimensionar la magnitud de la emergencia.
La situación también se refleja en las alertas emitidas por las autoridades. Según el Ideam, 339 municipios permanecen en alerta roja, debido al alto riesgo de que se presenten incendios forestales.
Esta condición implica la necesidad de mantener activos los mecanismos de prevención y respuesta, especialmente en las zonas donde las condiciones ambientales favorecen la propagación rápida del fuego.
El Ideam ha relacionado el incremento de las conflagraciones con las condiciones secas que se han presentado en los últimos días. La falta de humedad en la cobertura vegetal aumenta la posibilidad de que cualquier foco de fuego se extienda y dificulta las labores para controlar las llamas.
A este panorama se suma el fortalecimiento del fenómeno de El Niño. De acuerdo con los pronósticos citados en el reporte, existe una alta probabilidad de que alcance una intensidad considerada “muy fuerte”.
Cundinamarca y Tolima, en mayor alerta
Por otro lado, las autoridades también han llamado la atención sobre el papel de las actividades humanas como detonantes de estas emergencias.
Acciones como dejar residuos de vidrio en zonas naturales, no apagar adecuadamente una fogata o realizar quemas de basura y residuos agrícolas pueden convertirse en fuentes de incendios difíciles de controlar, en especial si la zona ha sido identificada de mayor riesgo.
La emergencia se extiende principalmente por diferentes departamentos del centro y suroccidente del país. Cundinamarca concentra el mayor número de municipios en alerta roja, con 78, incluyendo Bogotá, Chía, Soacha, Zipaquirá, Facatativá, Fusagasugá y Girardot.
El Tolima también registra una situación de especial preocupación, con 46 municipios bajo alerta roja. Entre las zonas mencionadas se encuentran Ibagué, Espinal y Cajamarca.
La alerta también alcanza a Nariño, con 31 municipios, entre ellos Pasto, Ipiales y Tumaco. Por su parte, el Cauca mantiene 30 municipios en alerta roja, mientras que Antioquia registra 23 municipios bajo esta condición. En la región Caribe, Atlántico también enfrenta el riesgo de incendios forestales, con 21 municipios incluidos en la alerta.