Tras conocerse que los cabecillas de las estructuras criminales de Medellín hicieron una parranda vallenata en el patio 1 de la cárcel de La Paz, en Itaguí, el Gobierno Nacional decidió suspender la agenda de interlocución con estos actores armados.
La parranda, según información que se filtró, contó incluso con la contratación del cantante Nelson Velásquez y se extendió hasta horas de la madrugada.
Producto de esto, el Gobierno Nacional indicó que se buscaba desescalar la violencia y construir una paz urbana, pero que estos hechos van en contra de los objetivos pactados.
“Rechazamos de manera contundente y categórica lo ocurrido, y a partir del día de hoy suspendemos la agenda de interlocución con los Voceros de las Estructuras hasta no tener claridad sobre su responsabilidad en los hechos ocurridos”, indicó la Delegación de Representantes del Gobierno Nacional en la Construcción de Paz Urbana.
A la par, en un comunicado indicaron que respaldan las medidas adoptadas por la Alta Dirección del Inpec al conocerse estos hechos.
Por su parte, el Instituto Penitenciario y Carcelario indicó que la actividad en ningún momento fue autorizada por el Gobierno Nacional, el Ministerio de Justicia ni la dirección general de la entidad, por lo que ya se están realizando las respectivas investigaciones.
Debido a esto, indicó que se tomarán las siguientes medidas:
- Presencia en la cárcel del Establecimiento del Director Regional, quien tomó las riendas de la investigación
- Cambio inmediato del director del establecimiento carcelario y del comandante de la vigilancia
- Apertura de investigación disciplinaria a siete funcionarios del Inpec que estaban de turno mientras se registró la visita
- Se ordenó la intervención de los Grupos Especiales en el pabellón de alta seguridad de la cárcel
De acuerdo con algunas hipótesis de los hechos, que todavía están en investigación, hubo órdenes al interior del establecimiento carcelario de no tomar ningún tipo de fotos ni videos. Además, hubo consumo de licor y contó con la presencia de reclusos como Carlos Pesebre (alias Chaparro), alias Tom, alias Douglas, entre otros actores de alto perfil.
Por otra parte, se rumora que el costo del evento tuvo un costo de $500 millones, argumentando que se financió por medio de una colecta realizada entre los reclusos.
Aunque el director encargado de la cárcel, el mayor Edgar Iván Pérez, fue suspendido por el Inpec, al parecer este funcionario estaba de descanso el día de los hechos.