El mandatario del departamento del Cauca, Jorge Octavio Guzmán Gutiérrez, condenó la incursión de sujetos armados en el hospital del municipio de Suárez, donde fue asesinado a disparos el minero Javier Antonio Delgado Carabalí.
Y es que es un enérgico rechazo por parte de las instituciones y el gobierno regional, todo porque se adelanta un gran esfuerzo para garantizar el derecho a la salud de las comunidades de dicha zona, pero a raíz de la violencia de diferentes actores, esas acciones institucionales quedan truncadas.
Por eso Jorge Octavio Guzmán reiteró que la misión médica debe ser respetada y protegida en todos los escenarios posibles y advirtió que cualquier acción que ponga en riesgo a pacientes, médicos, enfermeros e instituciones hospitalarias constituye una grave vulneración de la vida y la dignidad humana.
“En el departamento del Cauca, la misión médica debe ser sagrada. Rechazamos cualquier intimidación o atentado contra el personal de salud, el cual sabemos está comprometido para atender a nuestras comunidades. Atacar u obstaculizar su labor es atentar contra la vida y la dignidad humana”, agregó el mandatario departamental, quien ahora está al frente de las acciones que tienen como objetivo garantizar el servicio en este centro asistencial.
El gobernador expresó, además, su preocupación por las condiciones de seguridad en las que médicos, enfermeros y demás trabajadores sanitarios desarrollan sus labores, en medio de la compleja situación de orden público que enfrenta el departamento. En esta zona del país existe una intensa y cruenta guerra entre grupos armados al margen de la ley y la fuerza pública, quedando expuesta la población civil.
Asimismo, hizo un llamado a todos los actores armados para que respeten al personal médico, las ambulancias, los pacientes y las instituciones prestadoras de servicios de salud, insistiendo en que los centros asistenciales deben ser espacios seguros, destinados exclusivamente a la atención y protección de la vida.
El Gobierno departamental recordó que la misión médica cuenta con protección especial en el marco del Derecho Internacional Humanitario y que los servicios de salud no deben convertirse en escenarios de violencia.
Este nuevo hecho genera preocupación por la seguridad de los pacientes y del personal sanitario en el Cauca, y reitera la necesidad de garantizar condiciones que permitan prestar los servicios médicos sin amenazas ni interferencias armadas.
La misión médica no es objetivo de guerra. El respeto por los hospitales, el personal de salud y quienes acuden en busca de atención es un principio humanitario que debe prevalecer en todo el territorio caucano.