En la mañana de este lunes 4 de mayo un antiguo integrante del Cartel de Medellín regresó a Colombia tras cumplir una condena en Estados Unidos, en un hecho que revive episodios clave de la historia del narcotráfico en el país.

Se trata de Fabio Enrique Ochoa Vasco, conocido con el alias de “Kiko Pobre” o “Carlos Mario”, quien volvió a la ciudad de Medellín luego de pasar nueve años en prisión en territorio estadounidense.

De acuerdo con la información conocida, el exnarcotraficante, hoy de 65 años, se ha instalado en su ciudad natal manteniendo un perfil bajo y alejado de la exposición mediática. Además, no enfrenta procesos judiciales vigentes en Colombia, luego de que sus casos fueran cerrados.

Fabio Enrique Ochoa Vasco regresó a Medellín tras cumplir condena en Estados Unidos. | Foto: Fabio Enrique Ochoa

De aliado a enemigo de Pablo Escobar

La historia de Ochoa Vasco está ligada a los años más violentos del narcotráfico en Colombia. En su momento hizo parte de una facción del cartel liderada por Fernando Galeano y Gerardo Moncada, dos figuras cercanas a Pablo Escobar.

Sin embargo, el rumbo de su vida cambió en 1992, cuando ambos jefes fueron asesinados por órdenes de Escobar. Según versiones recogidas, el capo los acusó de ocultar dinero mientras se encontraba recluido en la cárcel de La Catedral, lo que desató una persecución interna dentro de la organización criminal.

En ese contexto, Ochoa Vasco pasó de ser aliado a objetivo del propio Escobar, quien lo consideró un traidor y ordenó su búsqueda para asesinarlo. Esta situación lo obligó a huir durante varios años para evitar ser capturado o ejecutado.

La trayectoria judicial de “Kiko Pobre” incluyó su captura en Venezuela en 2009 y posterior extradición a Estados Unidos, donde cumplió una condena cercana a una década.

Tras cumplir su pena, regresó a Colombia sin cuentas pendientes con la justicia, lo que le permitió reinstalarse en Medellín sin restricciones legales.

En los últimos años, otros exintegrantes del Cartel de Medellín también han retornado al país tras cumplir condenas en el exterior. Entre ellos figura Fabio Ochoa Vásquez, quien volvió en 2024 después de pasar cerca de 30 años en prisión en Estados Unidos.

Carlos Lehder y Fabio Ochoa fueron acompañados por Migración durante su arribo al país. Su aspecto físico causó impresión. | Foto: Tomado de internet

El regreso de antiguos capos que ya cumplieron sus condenas y no tienen procesos pendientes, ha pasado inadvertida en medio de las elecciones presidenciales.

También se han conocido otros casos como el de Carlos Lehder, quien recuperó la libertad tras décadas en cárceles estadounidenses y regresó a Colombia en 2025.

Estos retornos ocurren en medio de un contexto nacional enfocado en otras prioridades, como la seguridad y el proceso electoral, lo que ha hecho que muchos de estos casos pasen relativamente desapercibidos en la opinión pública.