El Servicio Geológico Colombiano informó de un evento sísmico: “Boletín Preliminar, 2026-09-14, 17:39 hora local Magnitud 4.0. Profundidad superficial”, precisó en su comunicado en redes sociales.
El organismo añadió que este movimiento forma parte de un enjambre sísmico y aclaró que se trata de un fenómeno distinto a las réplicas del terremoto del 10 de agosto, lo que ha llevado a las autoridades y a la comunidad científica a mantener una vigilancia activa en la región.
Un enjambre sísmico es la ocurrencia de un conjunto de eventos sísmicos en un área específica durante un periodo de tiempo relativamente corto. A diferencia de una secuencia típica de terremoto principal y réplicas, en un enjambre no se identifica un único sismo dominante que funcione como movimiento principal.
En su lugar, se registran múltiples temblores de magnitudes similares que pueden concentrarse en días o semanas. La duración y la intensidad de estos enjambres varían: algunos se disipan en pocas horas, mientras que otros se prolongan y requieren seguimiento continuo por parte de las instituciones encargadas del monitoreo.
Entre las posibles causas de un enjambre se encuentran procesos tectónicos locales, reajustes en fallas menores o la migración de fluidos subterráneos; en algunos casos, la actividad volcánica puede desencadenar patrones similares, aunque no hay indicios públicos que relacionen este evento con actividad volcánica en la zona.
Las autoridades locales y el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo han reiterado la recomendación de mantener la calma, revisar las condiciones estructurales de viviendas y edificaciones, y reportar cualquier daño a las líneas habilitadas por la alcaldía y la gobernación.
Para la población en general, los consejos básicos de preparación siguen siendo válidos: tener a mano un kit de emergencia con agua, linterna, radio y botiquín; identificar rutas de evacuación y puntos seguros dentro y fuera del hogar; y evitar el uso innecesario de teléfonos para no saturar las redes de comunicación.
El Servicio Geológico Colombiano continúa con el monitoreo sísmico en tiempo real y publica actualizaciones en sus canales oficiales. Los especialistas recuerdan que la magnitud 4.0, registrada con profundidad superficial, puede sentirse en la superficie, pero rara vez causa daños estructurales severos en construcciones que cumplen normas sismorresistentes; no obstante, en edificaciones antiguas o en mal estado sí existe riesgo de afectaciones puntuales.
Por eso es clave que los propietarios y administradores de inmuebles revisen grietas, fisuras y elementos sueltos que puedan representar peligro. Mientras tanto, la comunidad científica local y nacional analiza los registros para determinar la evolución del enjambre y si se espera una disminución de la actividad o la aparición de nuevos eventos.