En Colombia, el acoso sexual laboral ha dejado de ser un tema de pasillo para convertirse en una crisis de salud pública y derechos fundamentales.
Según cifras del Colegio Colombiano de Psicólogos (Colpsic), el 23 % de las mujeres en el país ha experimentado esta violencia en su entorno de trabajo.
Sin embargo, el silencio prevalece: solo el 41 % de las víctimas denuncia, mientras que el 59 % enfrenta barreras estructurales para acceder a la justicia y un 40 % sufre represalias laborales tras hablar.
El eco del #MeToo en el periodismo colombiano
El debate se ha intensificado en abril de 2026 tras una ola de denuncias sin precedentes en medios de comunicación. El caso que encendió las alarmas fue en Caracol Televisión, que apartó a reconocidos periodistas como Jorge Alfredo Vargas (salida por mutuo acuerdo) y Ricardo Orrego (despido) tras señalamientos internos.
En respuesta, el Ministerio del Trabajo, liderado por Antonio Sanguino, activó un Plan Nacional de Inspección a Medios, realizando visitas a Caracol TV, RTVC y próximamente a RCN, para verificar protocolos y rutas de protección.
Para los expertos de Colpsic, como Henry Farley Gutiérrez, el impacto en la salud mental es “profundo y devastador”. Las víctimas suelen presentar: síntomas de ansiedad y estrés postraumático, estados de hipervigilancia y aislamiento social, alteraciones del sueño y somatizaciones.
Paloma Carvajalino, de Colpsic, advierte que el acoso es progresivo. Una alerta clave es la duda constante: cuando la persona se siente incómoda pero cuestiona si “está exagerando”, ya hay un indicio de alerta.
En Bogotá, la situación es crítica entre jóvenes de 18 a 29 años, con cifras que superan el 22 % en localidades como Engativá, Teusaquillo y Puente Aranda.
Sandra Rocío Guerrero de Colpsic enfatiza que las empresas deben ir más allá del papel.
Se recomienda: implementar protocolos con enfoque de género.
Garantizar rutas de denuncia confidenciales y sin revictimización.
Cumplir con el Convenio 190 de la OIT, que obliga a entornos libres de violencia.
La Fiscalía General ya reporta más de 50 casos investigados en menos de tres días, reflejando que la sociedad ya no normaliza estas conductas.
“No estamos ante un simple problema de oficina, sino ante una vulneración sistemática de la dignidad humana”, concluye Colpsic.
*Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.