A través de una carta de tres párrafos, la Embajada de Colombia ante el Gobierno de Estados Unidos, que se encuentra localizada en Washington, condenó la muerte del ciudadano colombiano Johan Sebastián Durán Guerrero tras ser asesinado por agentes de la policía migratoria ICE durante la mañana de este lunes 13 de julio del 2026.

Simultáneamente, la sede diplomática hizo una solicitud al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de los Estados Unidos con el fin de esclarecer todas las circunstancias de estos hechos.

“La Embajada de Colombia en Estados Unidos lamenta profundamente la muerte de un ciudadano colombiano en Biddeford, Maine, y se encuentra estableciendo asistencia consular necesaria a su familia“, se lee en el primer párrafo de la misiva.

A renglón seguido, la Embajada confirmó que hay un estrecho contacto tanto con las autoridades estadounidenses como con las personas allegadas, con el fin de que sean facilitados los distintos procesos, principalmente el de la repatriación del cuerpo.

Vale mencionar que la familia de la víctima, que es oriunda de Bucaramanga (Santander), ya se trasladó hasta Bogotá para dar inicio a estos trámites con las autoridades competentes como el Ministerio de Relaciones Exteriores.

“A través de su Sección Consular, la Embajada se mantiene en estrecho contacto con la familia y las autoridades estadounidenses pertinentes para facilitar los trámites correspondientes”, indicó la misión diplomática dirigida por el embajador Daniel García-Peña.

En confusos hechos el ICE asesinan a un ciudadano colombiano. | Foto: El País

Como manera de conclusión, los delegados colombianos en territorio estadounidense dejaron en claro que, más allá de la información solicitada al DHS, estarán pendientes de las investigaciones que ya se adelantan sobre el asesinato de Durán Guerrero por parte de la Fiscalía General del estado de Maine y el FBI.

“La Embajada ha solicitado información y aclaraciones al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sobre las circunstancias que rodearon este lamentable fallecimiento y continuará siguiendo de cerca el caso a medida que avance la investigación”, puntualizó la Embajada en Washington en su comunicado.

Según se conoció, el conacional contaba con un permiso para trabajar legalmente en territorio estadounidense y tenía un número de Seguro Social. Sus empleos eran labores de aseo en una clínica veterinaria durante horas de la mañana y repartir entregas a domicilio en su carro durante horas de la tarde.

El presidente Gustavo Petro acusó al Gobierno Trump de cometer “un asesinato a un colombiano” y pidió que los responsables sean judicializados.

“Lo mataron por creerlo un ser inferior y sin derechos, y como persona tenía todos los derechos que a un ser humano se le confieren solo por nacer y era ciudadano con derechos en los EEUU. Espero del servicio exterior colombiano en EEUU la acción jurídica y humana más rápida para que los asesinos paguen por su homicidio. Espero del presidente Donald Trump un mensaje para Colombia sobre lo sucedido”, manifestó Petro.