Luego de que se conociera el accidente del avión militar Hércules C-130 con matrícula FAC 1016 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana ocurrido el pasado 23 de marzo en zona rural de Puerto Leguízamo, Putumayo, varios detalles muy emotivos se han dado sobre los momentos previos y posteriores a la tragedia que terminó con la vida de varios miembros de las Fuerzas Militares.
Entre ellas, la de Natalia Micanquer, esposa del soldado profesional Jhony Ortiz, quien sobrevivió al siniestro y hoy se convierte en testimonio vivo de lo ocurrido.
En su relato, la mujer comenzó por reconstruir los minutos previos al despegue, cuando su esposo se comunicó con ella para asegurarle que viajaría desde Bogotá hasta Ricaurte, lugar donde ambos viven.
Según ella, sobre las 6:00 de la mañana del lunes, recibió la llamada de su esposo, quien le aseguró que ese día saldría de permiso, por lo que tomaría la aeronave que lo llevaría a su destino.
Ya entrada la mañana, Micanquer relató que recibió la noticia del accidente.
Según contó, las horas posteriores al accidente estuvieron marcadas por la desesperación. La falta de información clara y la magnitud del hecho la llevaron a enfrentar una incertidumbre constante, mientras buscaba confirmar si su pareja estaba entre los sobrevivientes.
“En ese momento de desespero no sabía nada de él, ni cómo estaba”.
Pero un milagro ocurrió en medio de la angustia, Ortiz llamó a su esposa, le dijo que estaba bien y que solo había tenido algunos golpes. “El avión en el que íbamos se estrelló. Estoy golpeado de la cabeza”, le dijo el uniformado.
Ortiz, quien se encontraba a bordo de la aeronave, donde había un total de 114 pasajeros y 11 tripulantes, logró sobrevivir al impacto del avión.
De acuerdo con su propio testimonio, lo ocurrido fue una experiencia límite que describió como una “segunda oportunidad de vida”, en medio del caos generado tras la caída de la aeronave.
“Solo recuerdo muchos gritos. Vi un hueco por donde logré salirme, pero tenía la pierna atrapada porque llevábamos mucho equipaje. Había soldados encima mío, me pisoteaban. Con todas las fuerzas que me dio papito Dios, logré salir”, relató el militar.
Y es que la aeronave se precipitó a tierra pocos minutos después del despegue, provocando una explosión que complicó las labores de rescate.
Cabe decir que, previo al accidente, Micanquer relató que llegó a presentir junto a su bebé que algo malo ocurriría. “Mi bebé se levantó a las cinco de la mañana y no podía dormir. Yo sentía una fatiga extraña. Mi bebé tiene apenas tres meses”, precisó la mujer.
Así, una vez logró comunicarse con su esposo, detalló que las palabras de él fueron: "Negra, papito Dios me quiso dar una segunda oportunidad de vida y estoy vivo de milagro”.