Lo que debía ser una jornada de fútbol terminó marcado por la violencia en el estadio Jaraguay de Montería. Los enfrentamientos registrados en las tribunas durante el partido entre Jaguares de Córdoba y Atlético Nacional dejaron un saldo de 20 personas con lesiones leves y un uniformado de la Policía Nacional gravemente herido, según confirmó el comandante de la Policía Metropolitana de Montería, coronel Héctor Ruiz Arias.

Los incidentes se presentaron en el minuto 38 del compromiso, cuando una riña entre aficionados ubicados en la tribuna occidental desencadenó una serie de desórdenes que obligaron a suspender temporalmente el encuentro. En ese momento, Atlético Nacional se imponía 3-0 con anotaciones de Marlos Moreno, Andrés Sarmiento y Alfredo Morelos.

De acuerdo con el reporte oficial, un grupo de hinchas protagonizó actos de violencia que incluyeron agresiones, daños en la infraestructura del escenario deportivo y el ingreso de varias personas al terreno de juego. Aunque inicialmente se habló de una invasión de cancha, parte de los asistentes ingresó al césped buscando resguardarse de los enfrentamientos que se registraban en las graderías.

La gravedad de la situación llevó al cuerpo arbitral a detener el compromiso y ordenar el retiro de los jugadores hacia los camerinos mientras la Policía y el personal logístico restablecían el orden. El partido permaneció suspendido durante aproximadamente 30 minutos y solo se reanudó cuando las autoridades consideraron que existían condiciones de seguridad para continuar.

El coronel Ruiz Arias explicó que durante la intervención un integrante de la institución sufrió una lesión de consideración en una de sus extremidades mientras atendía los disturbios. Asimismo, indicó que 20 espectadores resultaron con heridas leves.

Como parte del operativo, la Policía expulsó del estadio a más de 300 personas que, según las autoridades, habrían participado o promovido los desórdenes. El comandante aseguró que la rápida reacción permitió recuperar el control del escenario deportivo y garantizar que el compromiso concluyera sin nuevos hechos de violencia. Además, una vez finalizado el encuentro, se mantuvo un dispositivo especial para acompañar la salida de los aficionados y evitar nuevos incidentes.

Tras los disturbios, el alcalde de Montería, Hugo Kerguelén, afirmó que se incumplió el acuerdo que prohibía el ingreso colectivo de barras organizadas al estadio. Además, informó que durante la emergencia fueron evacuadas cerca de 2.000 personas sin que se presentaran nuevos incidentes.

El mandatario anunció que se reforzarán las medidas de seguridad en el estadio Jaraguay, con controles más estrictos en los accesos y la prohibición del ingreso de barras organizadas en futuros encuentros deportivos.

Mientras tanto, las autoridades avanzan en las investigaciones para identificar a los responsables de los disturbios y establecer las acciones administrativas y judiciales correspondientes.