Comunidades del municipio de Cabuyaro, ubicado al norte del departamento del Meta, se han visto seriamente afectados luego cinco días consecutivos de lluvias, provocando el desbordamiento de tres de los principales ríos de la región.

Como resultado de esta emergencia, más de 750 familias han sido damnificadas, lo que ha puesto a aproximadamente a 7.000 habitantes en situación de riesgo.

Más de 700 personas han sido damnificadas tras el desbordamiento de 3 ríos en esta región del país. | Foto: Tomada de redes sociales.

La emergencia se produjo luego de que los ríos Meta, Upía y Umea registraron crecientes súbitas que inundaron cerca del 80% del casco urbano de este municipio durante la madrugada, lo que sorprendió a muchos de sus habitantes, quienes en ese momento del día se encontraban durmiendo.

Según testimonios de las personas afectadas, el agua comenzó a filtrarse con fuerza por debajo de las puertas de las casas. Muchos vecinos despertaron al escuchar los llamados angustiosos de sus vecinos.

“Fue al instante, rapidito. Entonces nos tocó traer la canoa aquí para evacuar a nosotros mismos, porque no hubo tiempo para que la administración nos apoyara”, explicó José Guillermo Culman, uno de los afectados.

El resultado no pudo ser peor para estas familias: lo perdieron todo, entre camas, electrodomésticos, ropa y herramientas de trabajo, las cuales quedaron bajo el agua y completamente destruidas.

Las autoridades, por su parte, decretaron calamidad pública ante la magnitud de esta emergencia. En estos momentos organismos de socorro, incluyendo la Defensa Civil, Bomberos y defensores de derechos humanos se encuentran trabajando en labores de evacuación a los que todavía se encuentran en la zona.

Más de 700 personas han sido damnificadas tras el desbordamiento de 3 ríos en esta región del país. | Foto: Tomada de redes sociales.

La administración municipal también se ha hecho presente, por medio de la entrega de mercados, alimentos calientes y refugio. Sin embargo, anunciaron que operan al límite de sus capacidades. La preocupación en este caso aumenta, puesto que las lluvias todavía persisten en la cordillera y en Villavicencio, lo que podría desencadenar un nuevo aumento en el caudal de los ríos.

“Prácticamente el territorio está cubierto por agua casi en un 70-80% de nuestras veredas. En el casco urbano, alrededor de unas 750 familias afectadas”, confirmaron las autoridades municipales.

En la zona, tal como han confirmado, el nivel alcanza hasta los 1.77 metros en algunos puntos, lo que ha hecho de las calles verdaderos ríos en los que el único transporte posible es por medio de canoas.

Algunos de los afectados insisten en hacer presencia en sus viviendas, tratando de rescatar lo poco que les sirve entre el lodo, mientras la amenaza de la lluvia continúa.