La directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), María Carolina Restrepo, radicó el 1 de octubre de 2026 una denuncia ante la Fiscalía General de la Nación por amenazas contra servidores públicos e injuria, luego de que tres personas publicaran mensajes intimidatorios en redes sociales revelando su ubicación y expresando su intención de acercarse a ella.
El hecho generó la reacción inmediata del presidente Abelardo De La Espriella, quien le expresó respaldo total y advirtió a quienes intenten frenar su labor.
‘Rechazo de manera categórica las amenazas contra la directora del ICBF, la doctora María Carolina Restrepo. Ella está combatiendo la corrupción y no voy a permitir que los intentos de intimidación frenen su labor. La doctora Restrepo cuenta con todo mi respaldo’, escribió el mandatario en sus redes sociales. Y fue más allá: ‘Quien se mete con un funcionario de mi Gobierno se mete con el Tigre’, dijo el presidente en sus redes sociales.
De acuerdo con la denuncia presentada por Restrepo, tres usuarios de redes sociales —identificados como Andrés Pérez Obando en Facebook, Amalia Andrade A. en otra plataforma y Shibussan en ‘X’— publicaron mensajes que la hicieron temer por su seguridad.
Uno de ellos reveló que la directora estaba en el aeropuerto de Cali a finales de septiembre y expresó el deseo de ‘acercarse a preguntarle qué tiene en la cabeza’; otro respondió que la vería pronto. Restrepo entregó a la Fiscalía su celular y pantallazos de las publicaciones como material probatorio.
‘Esa información, difundida ante miles de usuarios en medio de una reacción hostil, me lleva a temer por mi seguridad’, declaró la funcionaria al presentar la denuncia.
Las amenazas surgieron tras un debate de control político en la Comisión Séptima del Senado, durante el cual Restrepo realizó declaraciones sobre el presupuesto del ICBF para 2027 y afirmó que ‘la familia es una, no son las familias’ al referirse a cambios en el programa Familias y Comunidades. Sus palabras generaron reacciones adversas en línea que derivaron en las publicaciones denunciadas.
El presidente De La Espriella aprovechó su pronunciamiento para reafirmar su postura frente a la corrupción en la institución. ‘Vamos por todos los corruptos que se roban los recursos del ICBF y les arrebatan a nuestros niños su bienestar y su futuro. Tendrán que responder ante la justicia’, señaló.
El mandatario ha hecho de la lucha anticorrupción uno de los ejes centrales de su gobierno, en el marco de una política de sometimiento de condenados y beneficios para quienes colaboren con la justicia.
El ICBF es una de las entidades con mayor presupuesto social del país y atiende a millones de niños, adolescentes y familias colombianas a través de programas de nutrición, protección y desarrollo.