Una propuesta del superintendente de Salud, Daniel Quintero, ha generado debate entre distintos sectores del ámbito nacional, tras dar a conocer una nueva ruta de atención para personas con enfermedades críticas que no reciben medicamentos por diferentes razones.

Siendo así, y ante los recurrentes problemas en la entrega de fármacos, el funcionario planteó que la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud, Adres, pueda realizar giros directos de dinero a las familias de los pacientes.

Es decir, que el Estado le consigne el dinero a las personas cuando exista un riesgo para la vida y las EPS fallen en entregar las medicinas.

“Es que en estos casos, cuando haya problemas logísticos o problemas de entrega de medicinas, por alguna variable que se salga de las manos o simplemente lentitud o que el EPS esté en una crisis profunda, lo que tiene que hacer el ADRES es hacer un giro directo a esa familia para que el niño vaya, para que la familia vaya y le compre la medicina al niño”, dijo Quintero.

Esta propuesta tiene su origen luego del caso de Sara, una niña trasplantada que enfrentó una crisis de salud tras permanecer más de un mes sin recibir sus medicamentos vitales.

Ante la urgencia, el propio Quintero gestionó un giro de $900.000 para la menor, evitando así que su tratamiento se interrumpiera y pusiera en jaque su recuperación.

Durante su intervención, Quintero reconoció que la idea fue sugerida por el interventor de la Nueva EPs y exalcalde de Cali, Jorge Iván Ospina. El objetivo es que, ante una falla administrativa, el Estado actúe como un respaldo financiero inmediato.

“Lo que tiene que hacer el ADRES es hacer un giro directo a esa familia para que vayan y le compren la medicina al niño. Es un procedimiento de emergencia solo en aquellos casos cuando sea necesario y haya una vida en riesgo”, explicó el superintendente.

La idea busca solventar las fallas del sistema cuando las variables logísticas se salen del control de los prestadores. | Foto: SUPERSALUD

La propuesta ha generado debate en el sector salud. Mientras algunos sectores la ven como una medida de urgencia, otros cuestionan la capacidad de control sobre estos recursos y el impacto en la cadena de suministros.

No obstante, Quintero enfatizó que la medida sería excepcional y limitada exclusivamente a casos críticos donde la variable logística se salga de las manos de los prestadores tradicionales.

Para el jefe de la cartera de control, la prioridad absoluta es la protección de la infancia y de los pacientes crónicos.