Las declaraciones de un coronel retirado del Ejército Nacional reabrieron el debate sobre el manejo de la inteligencia y la contrainteligencia militar durante el gobierno del expresidente Gustavo Francisco Petro Urrego.

En una entrevista con la revista Semana, el exoficial militar Tito González afirmó que durante esa administración se profundizó el debilitamiento de esas capacidades y que desde el Ministerio de Defensa se habrían promovido acciones para intervenir en el manejo de información reservada y en la selección de personal especializado.

Según González, desde el entorno del Ministerio de Defensa se habrían realizado solicitudes de información sobre varios altos mandos militares, entre ellos los generales González Lamprea y Eduardo Zapateiro. | Foto: COLPRENSA ©

González, quien aseguró haber ocupado cargos de responsabilidad en el Comando de Contrainteligencia del Ejército, atribuyó parte de esas decisiones al entonces ministro de Defensa, Iván Velásquez, y a un grupo de asesores en el que, según su relato, participaba el coronel retirado Juan Carlos Mazo.

Las afirmaciones corresponden a la versión entregada por el exmilitar en la entrevista y no constituyen, por sí mismas, una conclusión judicial sobre la actuación de los funcionarios mencionados.

De acuerdo con el relato de González entregado a la revista Semana, el debilitamiento de la inteligencia militar no habría comenzado con la llegada de Petro a la Presidencia, sino que tendría antecedentes desde 2015, durante el proceso de revisión de las capacidades del Ejército en el contexto de los diálogos de paz con las Farc.

El coronel explicó que en ese periodo se adelantaron los llamados Comités de Revisión e Innovación Estratégica para el Sistema y Subsistema de Inteligencia y Contrainteligencia Militar (CREI), ejercicios que, según su interpretación, terminaron afectando varias capacidades institucionales.

También afirmó que durante el gobierno de Iván Duque se realizó un diagnóstico en el que se identificaron cerca de 75 debilidades. Según recordó, aproximadamente el 57 % estaría relacionado con problemas de organización, estructura institucional y presunto uso indebido de la contrainteligencia para perseguir a integrantes de la Fuerza Pública.

Sin embargo, sostuvo que durante la administración Petro esas dificultades se habrían profundizado por la falta de presupuesto, la ausencia de actualización de los equipos técnicos y decisiones que afectaron la continuidad de oficiales y suboficiales especializados.

Uno de los principales señalamientos de la entrevista está dirigido al exministro de Defensa Iván Velásquez. González aseguró que desde esa cartera se habría conformado un equipo asesor con capacidad de incidir en los procesos de selección y en el manejo de información de inteligencia y contrainteligencia.

En particular, mencionó al coronel retirado Juan Carlos Mazo, a quien identificó como uno de los funcionarios que acompañaban al entonces ministro. Según González, Mazo había participado años atrás en los procesos de transformación de la inteligencia militar y posteriormente habría tenido un papel en las iniciativas impulsadas desde el Ministerio de Defensa.

El exoficial señaló al entonces ministro de Defensa, Iván Velásquez, y al coronel retirado Juan Carlos Mazo de presuntas maniobras para intervenir en el manejo de información reservada de los organismos de inteligencia | Foto: Guillermo Torres Reina

El oficial retirado afirmó que Velásquez y Mazo habrían intentado conformar una estructura para ejercer control sobre los organismos de inteligencia del Estado, incluida la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI). A su juicio, esa iniciativa habría desconocido los procedimientos establecidos en la legislación que regula estas actividades.

Otro de los episodios relatados por González tiene que ver con supuestas solicitudes de información relacionadas con varios oficiales del Ejército, entre ellos los generales González Lamprea y Eduardo Zapateiro, además de un coronel de apellido Sarmiento.

El excomandante de contrainteligencia aseguró que, cuando desempeñaba funciones de Estado Mayor y tenía conocimiento de los procedimientos reservados de esa dependencia, recibió preguntas sobre posibles irregularidades atribuidas a esos militares.

Según su versión, desde el entorno de Mazo buscaban conocer qué información tenía, qué sabía sobre los oficiales y qué datos podía entregar. González consideró que esas solicitudes constituían un intento de presión para obtener información de contrainteligencia por fuera de los canales institucionales.

También manifestó que, cuando tenía prevista una comisión en Estados Unidos, esta fue suspendida por orden del entonces ministro de Defensa. El coronel retirado interpretó ese episodio como parte de las presiones que, según él, se habrían ejercido para obtener información.

El coronel retirado denunció supuestas presiones para acceder a información de contrainteligencia por fuera de los conductos institucionales. Sus señalamientos deberán ser contrastados con las versiones de los funcionarios mencionados y los documentos correspondientes. | Foto: Sebastian Barros/NurPhoto