Un nuevo episodio de violencia y de posible prepotencia, intolerancia sacude la política local del departamento del Norte de Santander. Este domingo 11 de octubre, se difundió un video en el que el concejal Carlos Dueñas, militante del Centro Democrático, protagoniza un altercado con un trabajador de un supermercado en la capital nortesantandereana.
Las imágenes muestran al cabildante empujando al empleado y, acto seguido, dirigiéndole insultos mientras le lanza la frase: “Vaya y mire quién soy yo”. La situación escaló hasta que Dueñas fue retirado del establecimiento.
El hecho, captado por cámaras o testigos y viralizado en redes sociales, constituye la segunda controversia pública que envuelve al edil durante este año. En las grabaciones también se escucha cómo profiere expresiones ofensivas contra el trabajador, en un claro abuso de su posición pública que ha generado rechazo inmediato entre ciudadanos y sectores políticos.
Consultado por La Opinión, Dueñas anunció que en las próximas horas ofrecerá detalles sobre lo sucedido, aunque hasta el momento no ha presentado una versión pública que explique su conducta ni se ha conocido una disculpa formal hacia la víctima.
Este escándalo se suma al protagonizado hace algunos meses, cuando el concejal fue detenido por autoridades tras ser señalado de presuntamente agredir a su esposa. Aunque ese proceso continúa su curso legal, el nuevo incidente reaviva las críticas sobre su comportamiento y pone en entredicho su permanencia en el cargo.
La repetición de episodios violentos —primero en el ámbito privado y ahora en un espacio público con un ciudadano que cumplía su labor— ha generado un debate sobre la responsabilidad ética de los representantes públicos y la necesidad de que sus partidos políticos actúen con firmeza.
El caso no solo afecta la imagen del concejal, sino que golpea al Centro Democrático en un departamento donde el partido busca consolidar su influencia para ganarse de nuevo la confianza de las comunidades.
Y es que posiblemente la falta de medidas disciplinarias contra Dueñas, pese a los antecedentes, es interpretada por analistas como una debilidad que podría ser aprovechada por otras figuras políticas con aspiraciones en la región, entre ellas Abelardo de la Espriella, conocido como “el Tigre”, quien busca mayor presencia y control en Norte de Santander.
Desde distintos sectores se exige al partido tomar cartas en el asunto, pues cada episodio de este tipo —en los que la frase “usted no sabe quién soy yo” se convierte en símbolo de impunidad— erosiona la credibilidad de la colectividad ante una ciudadanía cada vez más exigente con la conducta de sus electos.
Mientras tanto, la víctima del altercado, cuyo nombre no ha sido revelado por motivos de seguridad, recibe el respaldo de usuarios en redes sociales, quienes exigen que la justicia y las autoridades locales investiguen los hechos y garanticen que el abuso de poder no quede impune. Se espera que en las próximas horas, tanto el concejal como la administración del supermercado o las autoridades competentes, emitan pronunciamientos formales sobre lo ocurrido.