Desde distintos rincones del Cauca comenzó a germinar una nueva expresión de solidaridad. Colegios, sindicatos, organizaciones sociales, entidades públicas y privadas y cientos de ciudadanos se han unido a una campaña para recolectar ayudas humanitarias destinadas a familias damnificadas del Valle del Cauca y Cali, afectadas por la reciente tragedia.
En Popayán, diferentes puntos de recepción vienen reuniendo alimentos no perecederos, ropa en buen estado, medicamentos, agua potable y elementos de aseo, con el propósito de armar paquetes humanitarios que posteriormente serán trasladados hasta las zonas donde más se necesitan.
Una de las tantas iniciativas es liderada desde la Oficina de la Gestora Social del Cauca y cuenta con la articulación de la Policía Nacional para definir la logística y garantizar que las ayudas lleguen a personas que, hasta el momento, no hayan recibido asistencia.
María Victoria Guzmán Vargas, gestora social del departamento, hizo un llamado a los caucanos y caucanas para que se sumen a esta iniciativa y aporten, de acuerdo con sus posibilidades, a las familias que actualmente enfrentan el difícil proceso de reconstruir sus vidas.
“Estamos llamando a todos los caucanos y caucanas de buen corazón a que nos unamos en estas ayudas humanitarias para los damnificados de toda esta catástrofe”, señaló Guzmán Vargas, quien destacó la respuesta que ha tenido la ciudadanía de Popayán.
La funcionaria explicó que la campaña continuará durante los próximos días y que esperan recolectar la mayor cantidad posible de elementos hasta el sábado. Paralelamente, se adelanta un balance junto con la fuerza pública para establecer cuáles son los sectores que todavía no han recibido ningún tipo de ayuda.
La intención es que la entrega se realice directamente en territorio y que los paquetes humanitarios sean destinados prioritariamente a las familias que permanecen en condiciones de mayor vulnerabilidad.
“Estamos articulados con la Policía Nacional y próximamente estaremos informando dónde llevaremos estas ayudas. La idea es que los beneficiarios sean las personas que hasta el momento no hayan recibido ningún tipo de ayuda”, explicó la gestora social.
La Casa de la Moneda de Popayán se ha convertido en uno de los puntos donde ciudadanos han llegado con sus donaciones. Sin embargo, la campaña también se ha extendido a través de organizaciones y grupos que están haciendo sus propios procesos de recolección para posteriormente sumarlos a la ayuda humanitaria.
Guzmán Vargas resaltó además el papel de la Policía Nacional, no solamente como garante de seguridad durante el traslado de las ayudas, sino como un puente para facilitar el ingreso a los territorios afectados.
“Ellos son una mano amiga. No solamente nos brindan seguridad, sino que también se preocupan por lo humano, por el tejido social”, afirmó.
La ruta definitiva de la misión humanitaria será definida luego de una reunión con la fuerza pública, teniendo en cuenta el diagnóstico sobre las necesidades existentes en las diferentes zonas afectadas.
Más allá de las donaciones materiales, desde la Gobernación del Cauca se insiste en que esta campaña representa también un mensaje de acompañamiento para quienes enfrentan uno de los momentos más difíciles de sus vidas.
“Hoy nosotros estamos sonriendo y mirando cómo podemos ayudar, pero ellos están mirando cómo reconstruyen otra vez una vida, unos sueños que dejaron atrás”, manifestó la gestora social.
La solidaridad, según Guzmán Vargas, no debería limitarse a los primeros días de la emergencia, pues el proceso de recuperación de las familias afectadas será largo y requerirá acompañamiento durante las próximas semanas y meses.
Así, mientras en el Valle y Cali cientos de familias intentan volver a empezar, desde el Cauca se levanta una voz de respaldo que busca demostrar que el departamento también puede ser reconocido por su capacidad de tender puentes, unir esfuerzos y acompañar a quienes más lo necesitan.
“Podemos hablar de un Cauca solidario, lleno de amor, con los brazos abiertos y un corazón llenito que quiere aportar un granito de arena”, concluyó María Victoria Guzmán Vargas.
La invitación permanece abierta para que ciudadanos, instituciones, empresas y organizaciones continúen sumándose a la campaña. Cada alimento, prenda, medicamento, botella de agua o elemento de aseo puede convertirse en una ayuda concreta para una familia que hoy intenta recuperar lo que perdió y comenzar nuevamente.