“Hoy el Cauca no se arrodilla, está de pie, abrazando a sus víctimas, rodeando a estas 21 familias que cargan un dolor infinito. Estamos aquí para decirles que no están solas, que su duelo es nuestro, que su ausencia nos duele como propia y que no descansaremos hasta que este territorio deje de ser escenario de muerte”, esas fueron las palabras del gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, en el homenaje póstumo donde se rechazó la violencia en la región.
En ese acto también se elevó una plegaria y se honró la memoria de las personas que perdieron la vida en el ataque armado registrado el pasado 25 de abril sobre la vía Panamericana, invocando la unidad, la defensa de la vida y la esperanza de los caucanos.
En el Parque Francisco José de Caldas, frente a la sede de la Gobernación del Cauca, cientos de ciudadanos, líderes sociales, comunidades, voceros de instituciones, desmovilizados de las Farc, servidores públicos vestidos de blanco se congregaron este miércoles 29 de abril en un emotivo acto bajo el lema “El Cauca Unido en solidaridad con las víctimas”, que se convirtió en espacio de encuentro, memoria y acompañamiento para las familias que hoy viven el dolor de la pérdida y la incertidumbre.
“Este momento exige grandeza. Por eso hoy, estamos aquí de blanco, con respeto, con dolor y, sobre todo, con una profunda solidaridad; cada prenda blanca, cada flor y cada luz, simbolizan las vidas que nos fueron arrebatadas, pero también la esperanza que nos negamos a perder. Cada luz encendida es un nombre, es un recuerdo vivo, es un acto de dignidad y resistencia frente a la oscuridad que intenta imponerse”, agregó el gobernador en un emotivo mensaje, tomando la vocería de cerca de un millón seiscientos mil caucanos.
El mandatario expresó que ese doloroso 25 de abril de 2026 se detuvo el reloj de la vida para 21 familias. “La zozobra y el miedo cubrieron a todo un pueblo, se apagaron las sonrisas y la tristeza se instaló en cada rincón del Cauca, pero ese día no sólo perdimos vida, la fecha quedó manchada para siempre en la historia del departamento porque es uno de los hechos más atroces y criminales cometidos contra un pueblo indefenso, contra nuestra población civil, que en un día de mercado transitaba para ganarse el sustento, para encontrarse con sus seres queridos, para seguir adelante con la esperanza intacta”, expresó la primera autoridad de la región.
A renglón seguido nombró a cada uno de ellos, con profundo respeto y dolor, que ese día amanecieron con sueños y proyectos, sin saber que la violencia les arrebataría todo, como sucedió ese sábado, cuando estas personas se movilizaban por este punto de la carretera internacional.
“Nombrarlos es resistir al olvido. Nombrarlos es reconocer que cada uno tenía una historia, un propósito, una familia que hoy queda rota. Esto no es una cifra más; eran la risa que daba vida a un hogar, el consejo amoroso de una madre, el esfuerzo honesto de cada día, los sueños que apenas comenzaban a florecer, la voz firme de lideresas que sostenían a sus comunidades. Cada uno de ellos era la vida misma en su expresión más sencilla, más digna y más invaluable”, afirmó el gobernador, quien ahora debe buscar la forma de proteger a las comunidades caucanas en medio de la intensa guerra que ahora se presenta en esta parte del país.
En el acto se ofreció un minuto de silencio, un vocero de las iglesias caucanas ofrendó una oración y un mensaje de esperanza a las comunidades del Cauca invocando la fe y la resiliencia como instrumento para continuar en la defensa de la vida como derecho fundamental.
Las autoridades presentes y las familias después encendieron velas blancas y depositaron flores sobre un altar instalado frente a la puerta principal de la Gobernación del Cauca, que continuará en el lugar para que todo ciudadano honre la memoria y ofrezca una oración por las vidas que se apagaron.