La desesperación y la incertidumbre marcan los días de una familia de El Bordo, cabecera municipal de Patía, Cauca porque completan 34 días sin tener noticias sobre Carmen Salas, una mujer que fue secuestrada por hombres armados en una zona rural del sur del Cauca.

Sus seres queridos elevaron un llamado urgente a las autoridades para que se intensifiquen las gestiones que permitan establecer dónde se encuentra y garantizar su regreso.

La víctima es reconocida por su aporte social a las comunidades de la población de El Bordo, Cauca. | Foto: Suministrada

Según la información entregada por sus familiares, el secuestro ocurrió el 10 de septiembre, aproximadamente a las 5:20 de la tarde, en una parcela ubicada en la vereda Chondural, jurisdicción de Patía. En ese lugar, varios hombres armados habrían llegado y se la llevaron con rumbo desconocido, dejando a sus allegados sumidos en la preocupación.

Desde ese momento, la familia permanece a la espera de información que permita conocer las condiciones en las que se encuentra Carmen. Cada día sin noticias aumenta la angustia de quienes esperan volver a verla y mantienen la esperanza de que pueda recuperar su libertad y regresar junto a sus seres queridos.

En medio de esta difícil situación, sus familiares expresaron inconformidad por lo que consideran una respuesta insuficiente de las instituciones frente a su caso. Aseguran que han conocido pronunciamientos y actuaciones relacionadas con otros secuestros registrados en el departamento, mientras que, según su percepción, la situación de Carmen no ha tenido la misma visibilidad pública.

Entre los casos que mencionan están los secuestros ocurridos en Timbío y en el sector de La Rejoya, en Popayán, cuyos afectados posteriormente recuperaron la libertad. Sus familiares celebran que esas personas hayan podido regresar a sus hogares, pero cuestionan que, a su juicio, no exista una respuesta similar frente a la desaparición de Carmen.

El secuestro de esta mana de casa se dio en la zona rural de este municipio del sur del Cauca. | Foto: Suministradas

“Por nuestra madre nadie ha dicho nada”, es la frase con la que sus seres queridos expresan el dolor y la sensación de desatención que aseguran experimentar durante estas semanas de incertidumbre.

Por esta razón, la familia pidió al Gobierno municipal de Patía, a la Gobernación del Cauca y al Gobierno nacional que se pronuncien sobre el caso y fortalezcan las acciones dirigidas a conseguir su liberación. También solicitaron acompañamiento institucional, información sobre las gestiones adelantadas y atención para quienes enfrentan las consecuencias emocionales de este secuestro.

Los allegados consideran fundamental que el caso permanezca en la agenda pública y que se realicen todos los esfuerzos humanitarios e institucionales posibles para conocer el paradero de Carmen. Su petición también busca que las autoridades escuchen sus preocupaciones y les brinden respuestas en medio de una espera que se ha convertido en una difícil prueba para toda la familia.

El secuestro de Carmen Salas se suma a las preocupaciones por la seguridad y las afectaciones humanitarias que enfrentan comunidades del Cauca, donde los hechos relacionados con hombres armados mantienen en alerta a numerosos habitantes.

Mientras transcurren los días, sus seres queridos continúan aferrados a la esperanza de recibir una noticia que permita poner fin a esta angustia. Para ellos, no se trata únicamente de una cifra o de un caso más: se trata de una madre cuya ausencia mantiene a toda una familia esperando su regreso.

Sus allegados piden que se respete la vida y la integridad de Carmen Salas, que se adelanten las gestiones necesarias para lograr su liberación y que las autoridades no permitan que su caso quede en el olvido.

Los seres queridos de Carmen Salas piden a las autoridades municipales, departamentales y nacionales intensificar las gestiones humanitarias para establecer su paradero y lograr que regrese sana y salva a su hogar. | Foto: Suministrada