El terremoto que afectó a Colombia dejó pérdidas humanas, daños materiales y miles de historias marcadas por la emergencia. En medio de la remoción de escombros y las labores de recuperación, una campaña puso el foco en otro aspecto de la tragedia: las pertenencias personales que quedaron entre las estructuras afectadas.

La iniciativa busca recuperar objetos que, aunque puedan tener un valor económico limitado, representan recuerdos y vínculos importantes para las personas afectadas por el sismo. Fotografías, documentos, elementos personales y otros bienes hacen parte de aquello que algunas familias esperan volver a encontrar después de perder sus viviendas o tener que abandonar sus hogares.

La pérdida de familiares y viviendas deja profundas secuelas emocionales en quienes enfrentan las consecuencias del terremoto. | Foto: El País

En las Torres del Limonar, la administración del conjunto supervisa la recuperación de las pertenencias que pueden ser encontradas durante los trabajos posteriores al colapso. La labor representa un alivio para los familiares en un momento especialmente difícil, cuando las posibilidades de encontrar personas con vida son cada vez menores.

Entre los familiares que han recibido objetos recuperados está Marlene Niño, abogada pensionada de 70 años, quien perdió a su hermana Doris en el derrumbe. La recuperación de algunas fotografías entre las ruinas le permitió conservar parte de los recuerdos familiares.

“Nos quedamos con los recuerdos (...) tienen un enormísimo valor sentimental”, señala Marlene, quien describe lo vivido como una mezcla de alegría, tristeza y nostalgia. Las fotografías recuperadas se convierten así en una parte de la memoria de su hermana y en uno de los pocos elementos que la familia pudo rescatar después de la tragedia.

En ese sentido, recuperar las pertenencias también significa ayudar a reconstruir una parte de la historia de quienes resultaron afectados por el terremoto. Entre los escombros, estos objetos adquieren un significado especial porque permiten conservar recuerdos y reconstruir la memoria de las personas damnificadas.

Cuando una vivienda resulta destruida o queda inhabitable, no solo desaparecen muebles y elementos materiales; también pueden perderse recuerdos acumulados durante años.

Los objetos recuperados forman parte de la memoria de las familias que perdieron a sus seres queridos. | Foto: El País

Por eso, la recuperación de pertenencias se suma a las diferentes acciones que se desarrollan después del terremoto. Mientras continúan los trabajos de búsqueda, rescate, atención de damnificados y remoción de escombros, también existe el propósito de devolver a las familias aquellos objetos que puedan ser identificados y recuperados.

En este contexto, recuperar un objeto puede parecer una acción pequeña frente a la dimensión de la emergencia, pero para una familia puede significar conservar una parte de su historia. La campaña refleja precisamente esa dimensión: entre los restos materiales de la tragedia también permanecen recuerdos que las víctimas esperan recuperar.