Un trancón en Bogotá que parecía algo cotidiano se convirtió en el escenario de una historia que continúa sorprendiendo, pues si bien las vías de la capital del país suelen congestionarse habitualmente, en esta oportunidad ocurrió algo que marcará la vida de un caricaturista colombiano para siempre.

Y es que mientras Edilberto Ardila, un caricaturista santandereano conocido bajo el seudónimo de Aragón, llevaba a una mujer embarazada, nieta de una conocida, hacia un centro asistencial para un control, su día dio un vuelco.

Mientras el tráfico hacía más lento sobre la Avenida Suba con Calle 127, el bebé nació en el automóvil el pasado sábado 11 de julio. Aunque la madre se había realizado todos sus controles y los exámenes indicaban que el parto no era inminente, las contracciones se intensificaron de una manera repentina mientras transitaban por el norte de Bogotá.

Según informó La FM, mientras el tráfico hacía imposible ir más rápido, la situación cambió, pues varios motociclistas, entre ellos el papá del bebé, comenzaron a advertir que había ocurrido una emergencia médica para abrir paso entre los vehículos y facilitar el desplazamiento hasta un centro asistencial; sin embargo, no fue suficiente.

De un momento a otro, la mujer empezó a decirle a Ardila que el bebé ya estaba naciendo, por lo que el conductor, al girar su mirada, observó la cabeza del recién nacido.

Aunque no es médico, afirmó que tenía experiencia en estas situaciones, ya que es padre, por lo que detuvo su vehículo y comenzó a asistir el parto dentro del carro.

Ciudadanos se acercaron al vehículo ante lo insólito de la situación. | Foto: Tomada de redes sociales

El caricaturista indicó que, antes de recibir al bebé, hizo una barrera improvisada con un pañal limpio que llevaba la mujer para evitar sostenerlo con las manos sucias.

En conversación con el mencionado medio de comunicación, recordó: “Esperé a la siguiente contracción y le pedí que pujara. Apenas ayudé con un movimiento muy suave. El resto ocurrió solo".

Y así fue como nació Thiago Mateo en el medio de un momento muy tensionante, ya que durante los primeros segundos el bebé no lloró, lo que preocupó a la mamá y al conductor. Ante esta situación, Ardila le habló al pequeño hasta que comenzó a respirar y a llorar.

Bebé y mamá están en buenas condiciones de salud. (Imagen de referencia). | Foto: Externos COLPRENSA ©

Una vez se dio cuenta de que mamá y bebé estaban bien, Gilberto Ardila volvió a ponerse tras el volante y se dirigió a la Clínica Cafam de la 127, donde los médicos y enfermeras recibieron a la mujer y a su recién nacido, verificando que estaban estables.

De acuerdo con las autoridades, Thiago Mateo y su mamá están evolucionando de manera favorable según las primeras informaciones.