En el marco de la Semana Santa, uno de los períodos más significativos para la tradición cristiana, la Catedral Basílica Nuestra Señora de la Asunción de Popayán se prepara para vivir una serie de actividades litúrgicas y espacios de encuentro espiritual que invitan a fieles y visitantes a fortalecer su fe y mantener vivas las tradiciones religiosas de la región.
Esta conmemoración, que abarca desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Pascua, representa para la comunidad católica un tiempo especial en el que se rememoran los momentos centrales de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo, pilares fundamentales de la fe cristiana, y claro está, ahora los payaneses viven con mucha devoción esta fecha especial del año.
Luis Ariel Fiscué, maestro catedralicio y delegado pastoral indígena, es una voz autorizada para explicar la importancia de estas celebraciones y el significado profundo que tienen para la Iglesia y la sociedad payanesas esta clase de celebraciones.
Según este líder religioso “estamos en un tiempo muy especial para la Iglesia. La Semana Santa nos invita a vivir profundamente cada uno de estos momentos espirituales mediante las celebraciones litúrgicas”.
Y es que estas actividades no solo representan actos de culto, sino también espacios para la reflexión personal y comunitaria, que permiten a los creyentes acercarse más a sus raíces religiosas y a la esencia del mensaje cristiano.
Una de las particularidades de la Catedral Nuestra Señora de la Asunción durante esta época es la presencia de artículos religiosos al interior del templo, los cuales cumplen un papel pedagógico y espiritual, y no tienen fines comerciales, más una carga simbólica entre los feligreses.
De ahí que Luis Ariel Fiscué aclara que “esto no es un almacén. Lo que buscamos es incentivar a la gente para que, a través de estos objetos, recuerden a Jesús que camina en medio de nosotros”. Estos elementos incluyen imágenes de santos como San Antonio, representaciones de la Virgen María, agua bendita, veladoras y otros símbolos propios de la tradición católica que acompañan y enriquecen la experiencia religiosa de los participantes.
Cada uno de estos objetos posee un significado especial que contribuye a profundizar la conexión de los fieles con su fe. Por ejemplo, las imágenes de los santos son un recordatorio tangible de la vida ejemplar que cada uno tuvo, mientras que la Virgen María representa el amor maternal y la pureza.
“El agua bendita y las veladoras simbolizan la purificación y la luz espiritual respectivamente, evocando el camino hacia la salvación y la esperanza. Estos elementos no solo están presentes para la veneración individual, sino que conforman un conjunto simbólico que enriquece el ambiente sagrado durante las semanas de reflexión y oración”, explica Luis Ariel Fiscué
Uno de los símbolos más representativos durante la Semana Santa y especialmente para la comunidad católica es el cirio pascual, el cual será encendido en la Vigilia de la Resurrección, de ahí que tiene un valor emblemático lleno de significado. Luis Ariel Fiscué explica que entonces que “este cirio representa a Cristo resucitado que ilumina nuestro camino”.
En efecto, el cirio pascual es una luz que rompe las tinieblas, un signo de vida nueva y esperanza en medio del dolor y la muerte que se conmemoran durante la Pasión. Su encendido marca el momento culminante de la Semana Santa y simboliza la victoria de la vida sobre la muerte”.
Además de la dimensión espiritual, la organización de estas celebraciones implica una logística significativa que requiere de aportes por parte de la comunidad. De ahí que este líder religioso hacer un llamado a todos para que participen activamente en las actividades y apoyen su desarrollo.
“Es importante destacar que estas contribuciones no deben entenderse como un negocio, sino como un acto de fe y solidaridad con la Iglesia. Las ofrendas permiten sostener el culto y hacer posible que cada celebración se lleve a cabo de la mejor manera, manteniendo la riqueza cultural y espiritual que caracteriza a la Semana Santa en Popayán, reconocida por su valor histórico y religioso en Colombia”, concluye Luis Ariel Fiscué.
Finalmente, la Catedral Basílica Nuestra Señora de la Asunción se erige como un espacio vital para la preservación y vivencia de la fe católica durante la Semana Santa. A través de las actividades litúrgicas, la disponibilidad de símbolos religiosos y el llamado a la participación activa y al respaldo comunitario, esta comunidad reafirma su compromiso con la espiritualidad y con la memoria de las tradiciones que conforman la identidad religiosa de Popayán y de toda la región.