Tras el sismo de magnitud 7.4 que sacudió a Colombia y dejó graves afectaciones en Cali, Pereira, Manizales y Quibdó, la primera dama, Ana Lucía Pineda, tomó protagonismo en la respuesta humanitaria del Gobierno.
Además de recorrer algunas de las zonas más impactadas por el sismo, sería Pineda la encargada de gerenciar la reconstrucción de los territorios afectados.
Aunque no se ha realizado un nombramiento oficial, el ministro del Interior, Rodrigo Lara, confirmó que la esposa del presidente Abelardo De La Espriella ya encabeza gestiones, como la entrega de plantas de energía al hospital de Santa Mónica en Pereira y el abastecimiento de combustible para la red de centros de salud.
“Me uno en oración y solidaridad con todas las familias afectadas por el sismo que sacudió diferentes regiones de Colombia, especialmente con quienes hoy lloran la partida de un ser querido”, dijo Pineda en una publicación de sus redes sociales.
Además, sostuvo que se han aperturado puntos de recolección de elementos de vital importancia para las maniobras de búsqueda y atención a personas heridas.
“Desde el primer momento nos activamos para acompañar y ayudar a las familias damnificadas. Hemos habilitado más de 30 puntos de recolección de ayudas humanitarias y a partir de mañana comenzaremos a movilizar toneladas de alimentos no perecederos y medicamentos”.
“Hemos recibido numerosas llamadas de empresarios nacionales e internacionales que quieren sumarse y aportar en este momento tan difícil. Ya contamos con una lista de apoyos que empezaremos a distribuir en las distintas ciudades afectadas”, recalcó.
Finalmente, dio un mensaje de apoyo a todos los afectados y se comprometió a reconstruir los hogares.
“Seguiremos trabajando unidos, con solidaridad, esperanza y sobre todo con la ayuda de Dios para acompañar a quienes lo han perdido todo y contribuir a reconstruir sus vidas y sus hogares”, concluyó.
Cabe recordar que las autoridades confirmaron que ya son 35 personas las que han fallecido y cerca de 700 han resultado heridas en el país.
De acuerdo con el mandatario, la emergencia deja además cerca de 5.000 viviendas averiadas o colapsadas, mientras las autoridades concentran sus esfuerzos en la búsqueda de las personas cuyo paradero todavía se desconoce.
“Pero lo que más nos preocupa sin duda alguna son las 188 personas desaparecidas. Y ahí, en ese punto en particular, es donde vamos a concentrar la acción del Estado”, señaló De la Espriella.
El presidente explicó que las labores se adelantan de manera articulada entre los gobiernos nacional, departamental y municipales.