Una posible falla mecánica es la primera hipótesis que investigan las autoridades tras el accidente de un helicóptero UH-60 Black Hawk del Ejército Nacional, ocurrido en el departamento del Cauca. La aeronave, identificada con la matrícula 2175, se precipitó a tierra cuando regresaba hacia Popayán, luego de cumplir una misión militar relacionada con el abastecimiento y el transporte de personal.

De acuerdo con la información publicada por Blu Radio este lunes 19 de octubre, en el helicóptero se movilizaban 19 personas: cuatro tripulantes y 15 soldados. Todos sobrevivieron al accidente, aunque varios uniformados resultaron heridos y requirieron atención médica.

Cuatro soldados profesionales sufrieron fracturas de mayor gravedad y fueron trasladados a centros médicos para recibir atención especializada.

El siniestro se registró en el sector del páramo de Las Delicias, cerca de la laguna de La Herradura, minutos después de que la aeronave emprendiera el trayecto de regreso a la capital caucana.

¿Qué se sabe de la primera hipótesis del accidente?

Según el reporte, la principal línea de investigación apunta a una posible pérdida de sustentación de la aeronave; esta situación habría obligado al piloto, un teniente coronel, a realizar un aterrizaje forzoso para intentar controlar la emergencia.

No obstante, las autoridades deberán establecer si una falla mecánica provocó la pérdida de estabilidad del helicóptero y derivó en el accidente. Por ahora, esta posibilidad constituye una hipótesis investigativa y no una causa confirmada del siniestro.

La aeronave había despegado de la base militar de Popayán con destino a una instalación cercana al municipio de Inzá. La misión contemplaba abastecer a las tropas desplegadas en ese punto, efectuar un relevo de uniformados y recoger al personal que debía regresar a la capital del departamento.

Tras conocerse la emergencia, se activaron los procedimientos de atención y verificación para establecer las condiciones de los ocupantes y recopilar información sobre lo ocurrido.

En el balance divulgado se informó que cuatro soldados profesionales sufrieron lesiones de mayor gravedad, entre ellas fracturas múltiples que podrían requerir intervenciones quirúrgicas.

Los uniformados afectados fueron trasladados hacia centros médicos de Popayán y Cali para recibir atención especializada. Otros militares presentaron contusiones, mientras que algunos ocupantes salieron ilesos.

La Fuerza Aeroespacial Colombiana también desplegó dos aeronaves ambulancia King-350 hacia Popayán para apoyar la atención de los uniformados, según la información difundida tras el accidente.

Aunque los 19 ocupantes sobrevivieron, las autoridades mantienen las labores para establecer con precisión cómo se produjo la caída del helicóptero y cuáles fueron los factores que pudieron incidir en la emergencia.

Un grupo de inspección llegó al lugar del accidente con apoyo de comunidades indígenas para iniciar las verificaciones y recopilar información que permita esclarecer lo sucedido.

Las investigaciones deberán determinar si existió una falla mecánica, una pérdida de sustentación u otra circunstancia que explique el comportamiento de la aeronave durante el trayecto de regreso.