Durante las horas de la tarde de este miércoles 13 de mayo se presentó un homicidio al interior del Cementerio Metropolitano del Norte de la ciudad de Cali (Calle 69 con carrera 1A), en donde un hombre perdió la vida tras recibir varios impactos de bala.
Los hechos se presentaron alrededor de las 3:00 p.m., momento en el que los disparos alertaron a las personas que se acercaban al campo santo y su iglesia.
En ese mismo momento se activó un rápido operativo de la Policía Metropolitana de Cali, el cual dio con la captura de dos personas que habrían sido responsables del delito y están siendo judicializadas por las autoridades competentes.
Así lo confirmó el Brigadier General, Herbert Benavidez, comandante de la Policía Metropolitana de Santiago de Cali, quien entregó más detalles de lo sucedido.
“En las horas de la tarde se presentó el homicidio de una persona de sexo masculino. En la reacción se logra la captura de dos personas y el hallazgo de un arma de fuego tipo revólver, y en este momento es producto de investigación. Las personas capturadas están siendo presentadas ante las autoridades oficiales”, indicó el comandante.
Minutos antes la Arquidiócesis de Cali también tuvo un pronunciamiento sobre este hecho, el cual fue dado a conocer a través de un comunicado de prensa.
“Con profundo dolor y preocupación pastoral, expreso mi firme rechazo a los hechos de violencia donde fue asesinada una persona en el Camposanto Metropolitano del Norte, un lugar destinado al recogimiento, la oración, la memoria y el eterno descanso de los seres queridos que reposan en la paz del Señor”, se indicó en un primer apartado.
Luego agregó que “desde la Arquidiócesis de Cali, lamentamos que un espacio concebido para acompañar el duelo de las familias y honrar la memoria de quienes han partido a la paz del Señor sea perturbado por actos que generan temor y dolor. Hago un llamado urgente a la ciudadanía para que se respeten estos lugares sagrados y se preserve su carácter de paz”.
Más adelante entregó un mensaje señalando que la violencia no puede invadir “los espacios donde las personas buscan serenidad para conmemorar y orar por sus seres queridos”. Además que “la pérdida de un familiar ya representa una herida profunda; esa herida no debe agravarse con hechos que alteren la tranquilidad de quienes visitan estos sitios”.
“Desde la fe cristiana, recordamos que todos estamos llamados a ser artesanos de la paz. La paz comienza en las decisiones cotidianas: elegir la palabra antes que la confrontación, el respeto antes que la imposición y la misericordia antes que el odio. Nuestra ciudad necesita ciudadanos comprometidos con cuidar la vida, proteger los espacios comunes y promover una convivencia fraterna”, complementó la comunicación.
Por el momento no se han entregado más detalles de este suceso que nuevamente alteró la tranquilidad de los caleños, y sobre todo en un espacio en el que se busca serenidad y paz.