Luego de 15 meses de un extenso proceso, Cali ya cuenta con contralor general en propiedad. Jesús Mauricio Castañeda González fue elegido por el Concejo Distrital con 15 votos a favor, cinco en blanco y uno no marcado.

Tras su posesión, algunos concejales fueron consultados por El País y coincidieron en señalar que su principal desafío será ejercer un control fiscal independiente, riguroso y cercano a las necesidades de la ciudad.

Para Mauricio Zamora, concejal del Pacto Histórico, la independencia debe ser el punto de partida de la gestión de Castañeda González. El cabildante explicó que votó en blanco y planteó sus reparos frente al proceso que antecedió a la elección.

“Yo personalmente voté en blanco porque precisamente tenía que haberse elegido hace un año el contralor y no se le eligió, a nuestro criterio, porque en la terna no había alguien cercano al alcalde”, afirmó.

Sin embargo, Zamora señaló que espera que esas circunstancias no condicionen el ejercicio del nuevo funcionario. “Ojalá eso no termine incidiendo en su control fiscal. La ciudad demanda un control fiscal independiente y que el contralor no se vuelva alguien del bolsillo del alcalde Alejandro Eder”, sostuvo.

Para el concejal, uno de los asuntos que deberá concentrar la atención de la Contraloría es el contrato relacionado con el alumbrado público, al que calificó como el más grande de la historia del Distrito. Según explicó, se trata de un proceso proyectado a 20 años y por más de $4 billones.

También mencionó la ejecución presupuestal de la ciudad y el presupuesto previsto para 2027. “Cada peso que gasta la Administración tiene que tener el control fiscal independiente por parte de la Contraloría de Cali. Eso esperamos de él”, señaló.

Los concejales de Cali plantearon sus expectativas frente a la llegada del nuevo contralor y coincidieron en la importancia de garantizar independencia en el control de los recursos públicos. | Foto: El País

Desde el Partido de la U, el concejal Henry Peláez puso el énfasis en la magnitud de los recursos que estarán bajo vigilancia durante el periodo del nuevo contralor.

Peláez explicó que existen $3,5 billones autorizados para el periodo de la administración del alcalde Alejandro Eder y que $1,8 billones ya se encuentran en ejecución. “Uno de los retos es ser más inmediato a la hora de desarrollar los procesos fiscales”, manifestó.

El concejal señaló que, aunque el control fiscal tiene un carácter posterior y selectivo, es necesario que las auditorías puedan realizarse con mayor cercanía al momento en que se ejecutan y entregan los proyectos.

“Se necesita independencia para que realmente todos los recursos de lo público se cuiden y prevalezcan por encima de cualquier interés”, afirmó al referirse a lo que espera del funcionario.

Por su parte, la presidenta del Concejo de Cali, Daniela Plaza, enfocó sus expectativas en dos aspectos: la modernización de la Contraloría y su cercanía con la ciudadanía.

“Lo que espero es que pueda hacer una vigilancia rigurosa al buen uso de los recursos públicos”, señaló Plaza, quien agregó que Castañeda asumió el cargo con “un gran reto” y una importante responsabilidad.

Entre las prioridades destacó la digitalización de los procesos, un punto que, según explicó, está incluido en el propio plan de trabajo presentado por el contralor electo.

“Pienso que es un reto muy importante y que lo asuma con responsabilidad y que tengamos una Contraloría que esté a la orden del día con la tecnología”, expresó.

Durante el acto realizado este martes 7 de octubre en el Concejo de Cali, se abordaron los principales retos que tendrá Jesús Mauricio Castañeda González al frente de la Contraloría. | Foto: El País

Además, la presidenta del Concejo también considera fundamental que la entidad mantenga un vínculo directo con la ciudadanía.

“Debe tener también ese nexo con la misma caleñidad, con los y las caleñas que también tienen bastantes inquietudes frente a cómo se están utilizando los recursos públicos”.

Juan Felipe Murgueitio, concejal del Centro Democrático, puso el énfasis en la necesidad de que la Contraloría recupere su carácter institucional.

“Que la Contraloría sea un espacio honorable, que cumpla sus funciones y que nunca dé pie para que se vea como un brazo armado de la política”, señaló el concejal, quien también pidió que la entidad concentre su trabajo en ejercer control fiscal.

“Que cuando salga de la Contraloría en cuatro años podamos decir que la dejó mejor de lo que la encontró”, afirmó.

Finalmente, el desempeño del nuevo contralor estará, desde ahora, bajo la mirada del Concejo y de los caleños, donde las expectativas planteadas desde distintas curules esperan independencia, vigilancia rigurosa, seguimiento y mayor cercanía con la ciudadanía.