La tragedia provocada por el terremoto que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto dejó una profunda herida en una familia de Cali. Kevin Andrés Cadavid, su esposa, Jazmín Montoya, y su pequeño hijo, Damián Cadavid Montoya, de apenas un año, fueron hallados sin vida bajo los escombros del edificio Ariguaní, en el sur de la ciudad.
Durante más de dos días, familiares y equipos de rescate mantuvieron la esperanza de encontrarlos con vida. Sin embargo, el miércoles 12 de agosto, hacia las 11:00 de la mañana, los seres queridos de la familia confirmaron la noticia del fallecimiento de la familia.
Tatiana Escobar Cadavid, prima de Kevin, relató el dolor que atraviesa la familia tras conocer el desenlace de la búsqueda.
“Nos encontramos bastante mal todos, claramente. Nos enteramos debido a las noticias que salieron del terremoto; confirmamos la muerte el día 12 de agosto, más o menos a las 11 de la mañana”, señaló.
Para Tatiana, la pérdida no solo significa despedir a un familiar, sino también a un hombre que había construido una trayectoria reconocida en Cali a través de su trabajo artístico.
“Kevin era mi primo, era un excelente tatuador. Desde chiquito siempre fue un gran artista. Era muy conocido en Cali por su arte, por su trabajo; llevaba 14 años trabajando como tatuador”, recordó.
La familia también lamenta la muerte de Jazmín y del pequeño Damián. Tatiana describió a la madre como “una excelente madre y mujer” y recordó que la pareja llevaba varios años junta. Sobre el niño, resumió el dolor de la familia: “El bebé era increíble, no hay palabras para describirlo”.
El terremoto de magnitud 7,4 tuvo su epicentro en San José del Palmar, Chocó, y provocó graves daños en diferentes departamentos. Cali estuvo entre las ciudades más afectadas, con edificios colapsados, personas atrapadas y cientos de ciudadanos movilizados para ayudar en medio de la emergencia.
En medio del dolor, Tatiana también destacó la respuesta de los caleños y la unión que se generó en diferentes sectores de la ciudad.
“Es muy bonito ver tanta unión. Uno como comunidad se une en la tragedia”, afirmó.
La búsqueda de las personas atrapadas se convirtió en una carrera contra el tiempo. Organismos de socorro, voluntarios y equipos especializados trabajaron durante horas para localizar a quienes permanecían bajo las estructuras colapsadas.
Tatiana quiso destacar especialmente a quienes han participado en estas labores. “Enaltecer a las personas que se están poniendo la ficha, que no han dormido, seguramente no han comido bien, que siguen buscando a los desaparecidos”, expresó.
En el caso de Kevin, Jazmín y Damián, la búsqueda contó con la participación de los Topos Azteca, brigada mexicana de rescatistas voluntarios que llegó a Cali para apoyar las labores tras el terremoto. El grupo comenzó a trabajar en estructuras colapsadas utilizando herramientas especializadas y métodos de localización de personas.
De acuerdo con Tatiana, fueron precisamente los Topos Azteca quienes encontraron a sus familiares entre los escombros.