El río Cañaveralejo es centro de las preocupaciones de ciudadanos que hacen seguimiento a su estado, luego de que identificaran supuestas descargas de aguas residuales y acumulación de residuos a lo largo de su recorrido.
La situación, según quienes conocen la problemática desde hace varios años, comienza en sectores rurales y aumenta cuando el afluente entra a Cali, especialmente en zonas relacionadas con las quebradas Guarrús y El Indio y con los sistemas de alcantarillado de la Comuna 20.
David Gómez, historiador y director del Museo Popular de Siloé, quien ha seguido de cerca la situación del río, explicó que el problema comienza en Los Andes y continúa por sectores como La Buitrera y La Sirena, donde se presentarían descargas de aguas residuales hacia el afluente.
“Estos alcantarillados que llegan aquí también a este río no debían de llegar porque Emcali hizo una gran inversión para hacer un colector con unas recámaras y estas recámaras en su gran mayoría siempre están taponadas y las aguas residuales caen directamente al río Cañaveralejo”, afirmó.
La situación también es señalada por Óscar Medina, quien lleva cuatro años haciendo seguimiento a la problemática. Para él, la contaminación no puede atribuirse a una persona en particular.
“Es un problema de todos. Aquí hay corresponsabilidad. El río Cañaveralejo viene enfrentando problemas de contaminación desde hace muchos años”, sostuvo.
Medina explicó que el río recibe contaminación de diferentes quebradas, entre ellas Guarrús, Los Pozos y El Indio. También señaló que en algunos sectores de la comuna 20 hay viviendas construidas sobre o junto a los cauces y que algunas familias no cuentan con sistemas adecuados de alcantarillado.
“Hay una responsabilidad de algunos ciudadanos que arrojan botellas, plásticos, cartón y todo tipo de residuos a las quebradas. Pero también existe una responsabilidad institucional cuando no se realizan los mantenimientos necesarios a las recámaras y al sistema de alcantarillado”, agregó.
Basuras y lluvias en Guarrús
La quebrada Guarrús es otro de los puntos que preocupa a quienes siguen el estado del Cañaveralejo. Gómez cuestionó que esta quebrada haya sido entamborada y advirtió sobre los efectos que tendría la acumulación de residuos.
“La quebrada Guarrús que se entamboró, que es un error, igual que sucedió con la Isabel Pérez, son quebradas que las van a en algún momento reclamar el cauce natural”, manifestó.
Según Gómez, parte de la basura que arrojan algunos ciudadanos en la zona alta de Guarrús termina avanzando hacia el río cuando se obstruyen las rejillas del tanque desarenador ubicado en el límite entre el cementerio San José, Siloé y la urbanización Venezuela. “Cuando se tapan las rejillas y pasa el nivel del agua por encima del tanque, terminan en el río Cañaveralejo”.
Y cuando llueve, el problema aumentaría, según el historiador, “todos los residuos arrojados por la comunidad quebrada Guarrús arriba terminan en el río Cañaveralejo”.
Medina también considera que retirar la basura es apenas una parte de la solución. “Eso no puede solucionarse con pañitos de agua tibia. Vamos a hacer una limpieza y ya. No, hay problemas ahí de fondo. Limpiar el río es necesario, sí, pero no es suficiente”, afirmó.
¿Qué piden para atender la situación?
Los ciudadanos que han seguido esta problemática plantean medidas relacionadas tanto con el sistema de alcantarillado como con el manejo de residuos.
Medina propone buscar una solución para las viviendas que no cuentan con alcantarillado y plantea la posibilidad de construir un colector que permita llevar las aguas residuales al sistema principal y luego a la PTAR.
“En pocas palabras, un tubo conector alrededor de toda la quebrada para que no descarguen sus aguas residuales en esa quebrada”, explicó.
La segunda propuesta está relacionado con las recámaras de los sectores de Cañaveralejo y urbanización Venezuela.
“Solicitamos a Emcali que nos pueda ayudar a revisar y hacer mantenimiento mediante los equipos correspondientes a las recámaras”, indicó Medina, quien planteó utilizar el camión Vactor para retirar las obstrucciones del sistema.
El País invita a sus lectores a enviar sus denuncias o noticias positivas al canal de WhatsApp 311 629 9843, junto con la información del caso y el material fotográfico.