En la tarde de este viernes, el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Cali confirmó que a las 14:15 horas recibió el reporte de un incendio de vegetación en Altos de Normandía, en el sector Las Minas.
De acuerdo con el informe oficial, al sitio de la emergencia se dirigió una máquina con 04 unidades de bomberos. Además, la alcaldía de Cali confirmó que el Sistema Distrital de Gestión del Riesgo se encuentra activo y coordinando la atención del incendio de cobertura vegetal registrado en el sector.
Una vez las unidades de bomberos constataron la gravedad del incendio, al poco tiempo después incrementaron el pie de fuerza y, faltando poco para completar dos horas de las llamas, en el sitio se atiende la conflagración con 4 bombas, 1 tanque, 1 ambulancia, 1 forestal, un carro de logística y 80 unidades.
Asimismo, desde la entidad compartieron un video que muestra la gravedad de la situación.
Mientras tanto, las unidades siguen interviniendo en las áreas afectadas, intentando evitar que el fuego se expanda.
Vulnerabilidad de los suelos ante el fenómeno de El Niño
En el último mes, en varias regiones del Valle del Cauca se han registrado graves incendios. Entre las más recientes emergencias se encuentra una conflagración de vegetación en el sector de Menga, al norte de Cali, donde las llamas consumieron durante la tarde del jueves 17 de septiembre más de 70 hectáreas.
Además, en el municipio de Yumbo, Valle del Cauca, durante ocho días se registraron incendios forestales en las zonas montañosas, lo cual afectó más de 587 hectáreas.
En medio del preocupante panorama, las calurosas temperaturas y las faltas de lluvias, por el fenómeno de El Niño, provocan que los suelos en la región sean vulnerables a este tipo de emergencias.
“Estamos en medio de lo que se ha denominado un niño de alta severidad. Nuestros ecosistemas, nuestros suelos, llegan en situación de estrés por la menor lluvia”, explicó Hernando García, director del Instituto Humboldt.
Los ecosistemas que existen en el país, que son muy diversos, son también muy sensibles a este fenómeno, como páramos, bosques altoandinos, bosques andinos y, especialmente, bosque seco tropical.
Adicional, desde el Instituto Humboldt, señalaron que el 99% de los incendios tiene origen en actividades humanas, como quemas agropecuarias, turismo no gestionado, cerillas o colillas de cigarrillo.
La pérdida de cobertura vegetal también implica la pérdida de hábitat para diferentes especies y puede afectar la conectividad entre los remanentes de bosque. Esta situación es especialmente importante cuando los incendios afectan corredores naturales asociados a los ríos, que permiten el desplazamiento de las especies entre diferentes áreas.
*Con información de Colprensa.